Se despide de la actuación

La leyenda viva de Hollywood, dice adiós a seis décadas como actor con “Our Souls at Night”

Se despide de la actuación

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Madrid. - Desde su primera aparición televisiva con 24 años, Robert Redford luchó sin descanso para quitarse la etiqueta de “guapo” a través de un trabajo serio y comprometido como actor y director, fundando un festival independiente como Sundance o mostrando una firme conciencia política y medioambiental.





Pero pese a sus arrugas y a su despreocupación por la imagen, sigue adorado por su belleza y ahora, con 82 años, el anuncio de su retirada de la actuación con “The Old Man & the Gun”, que llegará ahora, deja hueco difícil de llenar verdaderas estrellas de Hollywood.Ya hace tres años dijo que dejaría la interpretación tras “Our Souls at Night”, con Jane Fonda, y “The Old Man with a Gun”, con Casey Affleck y Sissy Spacek, pero nadie creyó.





Y ahora que llega a las salas la segunda, el final de su carrera sigue siendo noticia difícil de asimilar, especialmente estos días en los que multiplica sus apariciones en medios como fundador y principal rostro de Sundance.





Desde que lo fundó en 1981 se convirtió en cita ineludible para el cine independiente y en la principal cita para un hombre que dedicó su vida al cine, pero también a la política, mientras cargaba con lo positivo y negativo que supone tener una imagen casi perfecta.





Sus ojos azules, su rebelde pelo rubio y su eterna sonrisa contribuyeron a hacer de él una leyenda que rivalizaba en belleza con Paul Newman, con el que formó una pareja mítica en el cine pese a que solo protagonizaron dos películas juntos.





Una belleza que le abrió las puertas a grandes películas, en las que él trabajaba sin descanso para que se le tuviera en cuenta por su talento.





“Durante la mayor parte de mi vida he intentado no encasillarme. Hubo un tiempo en el que realmente tuve una época dura cuando empecé a actuar en películas y, de repente, todo giraba en torno a mi apariencia. Me convertí en actor porque me sentí atraído por el oficio en el teatro de Nueva York, así que no estaba preparado para entrar en el cine y, de repente, ser juzgado por mi físico”, dijo hace tres años .





Mostró su versatilidad en la pantalla, pero que no terminaron de darle la respetabilidad que buscaba y que logró con su primera película como director, una historia sencilla que sorprendió a Hollywood y que ganó cuatro Óscar. Era “Ordinary People”.





“Nunca estuve en contra de la industria porque fui un producto de ella, me beneficié de ella y me abrí camino a través de ella”.