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Mientras los gobiernos y organismos reguladores siguen dando palos de ciego en su intento de poner coto a la reventa de entradas, los artistas empiezan a ganar sus primeras batallas contra esta lacra que perjudica gravemente a su relación con los fans.
Tal es el caso de Taylor Swift, que lanzó la mitad de las entradas de su gira “Reputation” a través de un sistema de verificación de fans que se ha mostrado bastante eficaz.
Fans
El mecanismo “Verified Fan” da prioridad en la venta de entradas a los seguidores que más videoclips, discos y merchandising consumen (es decir, a los más fieles), y aunque no está exento de críticas (algunos fans de Swift han mostrado su indignación al verse excluidos), está arrojando unos resultados muy estimables.
Según un comunicado de Ticketmaster recogido por la web especializada Industria Musical, sólo un 3% de las entradas de la gira “Reputation” puestas a la venta con este sistema han acabado en el mercado secundario. Lo que supone un descenso más que significativo, ya que en el caso de artistas del calibre de Swift, esa cifra suele oscilar entre el 30 y el 50%.
Costos
Para “rematar” a la reventa, la artista estadounidense también ha tomado otra arriesgada medida: subir los precios de las entradas, para acercarse a los precios del mercado secundario y así limitar los incentivos a la especulación.
Esto ha hecho que apenas se hayan visto “sold outs” en sus conciertos de este año, pero por contra, ha aumentado sus beneficios. Según Industria Musical Swift ya ha ingresado un 15% más con esta gira que con la anterior (y aún faltan varios meses para que termine), así que todos contentos. Menos los reventas.








