Vibró en México

Ciudad de México. - Brincos, movimientos incesantes de cabezas, cerveza volando de un lado a otro, fuegos artificiales, y lanzallamas en lo más alto del Foro Sol, así fue el regreso de Rammstein a México después de posponer su concierto dos años por la pandemia de Covid-19. Bajo el cobijo de una luna creciente y una noche inusualmente despejada en la Ciudad de México, saltaron al escenario Till Lindemann y compañía, no sin antes anunciar su arribo al escenario con un golpeteo de bombo que provocó la bulla entre los asistentes.
Pasaron casi tres años para que Rammstein provocara la segunda de estas experiencias a 65 mil personas que acudieron al Foro Sol.
La banda pidió a través del sonido guardar sus celulares y abstenerse de filmarlo, para tener experiencia mucho más agradable, recomendación que la mayoría de asistentes no siguió pero que no impidió que brincaran en canciones más esperadas.
“Links”, “Sehnsucht”, “Puppe”, “Deutschland” y las inflatables “Du Hast”, y para cerrar con broche de oro “Te quiero puta”, tema en español, la banda puso a vibrar a fans y no tan fans de principio a fin.
“Creímos que iba a estar más pesado, pero hasta el momento la hemos estado pasando de maravilla, es nuestra primera vez en un concierto de metal, y pensamos que iban a estar buenos los madrazos, pero no”, compartió Gerardo, quien se disponía.
Juan Carlos, fanático recordó las razones que lo mantienen vinculado a esta banda.
“Rammstein es muy melódico, pero a la vez muy profundo, sus letras pueden ser muy muy profundas, compramos estos boletos en 2020, y tuvimos que esperar dos años para este momento, pero valió totalmente la pena”, dijo sin olvidar mencionar que este ha sido el escenario más espectacular de las otras dos presentaciones.
Hubo otro integrante en este Stadium Tour 2022: el tremendo escenario, que bajo el nombre de Monster stage, ha sido uno de los más grandes que la banda alemana ha utilizado. De acuerdo con la propia agrupación, la tremenda masa de acero pesa más de 72 toneladas y mide más de 30 metros de alto.
En México decidieron colocar seis torres de 21 metros de altura aproximadamente que estuvieron dedicadas a lanzar pirotecnia durante su presentación. Mientras que el escenario contenía millones de luces de todo tipo y cuatro estructuras circulares de iluminación.
Al finalizar el fuego que los presentó se extinguió en lo más alto del escenario, hasta donde Till Lindemann quien en uno de los temas se besó en la boca con Kruspe, junto a Christian Lorenz, Chirstoph Shneider, Paul Landers, y Oliver Leider, dijeron “Adieu”, al público mexicano.
“Increíble México, muchísimas gracias”,
finalizó Lindemann.
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