Estudiante de Coahuila obtiene celulosa para fabricar papel a partir de colillas de cigarro

Con una tonelada de esos desechos se podrá evitar la tala de 14 árboles

Estudiante de Coahuila obtiene celulosa para fabricar papel a partir de colillas de cigarro
Foto: Especial
Coahuila busca sancionar a quien aviente colillas de cigarros a la vía pública en Coahuila.
Mediante esta iniciativa de adiciones a varios artículos de la Ley de Equilibrio Ecológico y la Protección al Medio Ambiente del Estado de Coahuila, se propusieron campañas para concientizar a los fumadores de no aventar las colillas en cualquier parte, so pena de ser sancionados y legislar a fin de transformarlas en papel.
La iniciativa se basa en el proyecto de Leopoldo Benítez, un joven egresado de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Campus Iztacala, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), quien por medio de las colillas de cigarro obtuvo celulosa para la fabricación de papel.
Con una tonelada de esos desechos se podrá evitar la tala de 14 árboles, asegura el profesionista, quien advierte que una sola colilla puede contaminar hasta 50 litros de agua.
Para dimensionar el problema de contaminación ambiental que provocan los adictos al tabaco, la legisladora precisó que cifras de las autoridades sanitarias indican que en México tres de cada 10 personas fuma por eso hay 15 millones 600 mil fumadores que consumen un promedio de 250 millones de cajetillas al año.
En Coahuila hay casi medio millón de personas fumadoras (el 17 % de la población, aproximadamente), 362 mil hombres y 137 mil mujeres, y el 59 por ciento de ellos tiran las colillas de cigarro en la calle o en cualquier parte.
Según la Secretaría de Salud, solo el 41 por ciento de las colillas las deposita en contenedores o en la basura, destacó la diputada Diana Patricia Soto González, al proponer a nombre de la bancada del PRI acciones legales tendientes a acabar con el problema.
Una colilla tarda una década en degradarse
La Secretaría de Salud calcula que en este país se desechan 50 mil millones de colillas de cigarros al año (en el mundo son 6 billones) y una sola colilla tarda hasta más de una década en degradarse.
Mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que en nuestro país se tiran en promedio 10 millones de colillas diariamente (3 mil 600 millones por año).
Además las colillas que se tiran cada día al medio ambiente contienen residuos que se conforman más de 7 mil sustancias tóxicas, y a su vez en el humo del tabaco se liberan miles de toneladas de productos cancerígenos para el ser humano, sustancias tóxicas y gases de efecto invernadero, alerta la OMS.
Contaminan el agua, suelo, causan inundaciones, muerte y destrucción cuando tapan las alcantarillas y registros de drenajes domésticos y pluviales, además de provocar incendios forestales, provocar la muerte de animales y arrasar con árboles, plantas y zonas boscosas.
¿Cuáles son las consecuencias de esto?, cuestionó en tribuna la parlamentaria y explicó que estos residuos representan una problemática importante, porque tan solo una colilla puede llegar a tardar de 18 meses, hasta 10 o 12 años en degradarse.
Por eso propuso establecer los criterios, lineamientos y normas técnicas ecológicas ambientales para el estado, referentes al desecho adecuado de colillas de cigarros, que una vez terminada su vida útil, se garantice la recolección, separación e incorporación en contenedores especiales, para lograr la disminución del impacto ambiental negativo.
Que la campaña de concientización ambiental la haga el estado y se extienda a los 38 municipios.
En el artículo 150 Quater se dispone: "en el Estado de Coahuila de Zaragoza, queda prohibido arrojar en vía pública, áreas comunes, parques, barrancas y en general en sitios no autorizados, colillas de cigarro y residuos de productos de tabaco en general.
En la sierra michoacana
Soto González expuso ante el pleno que Benítez concibió este proyecto en una expedición a la Sierra Michoacana donde junto con unos compañeros encontraron uno de los hongos más degradadores que se hayan documentado.
Con este hongo se consigue degradar la colilla en cuatro meses, mientras que sin el tratamiento, las colillas se degradan en más de una década.
Dicho proceso consta de utilizar el metabolismo de un hongo que es el que hace el trabajo, él y sus enzimas es el complejo celulosa que degrada la madera, por tanto, también degrada la celulosa de lo que están hechas las colillas.
La pulpa de celulosa es de baja mediana calidad, por lo que estas fibras pueden introducirse en diversos productos como cuadernos, papel, macetas, aislante térmico y acústico, en todo aquel producto que esté documentado que exista derivado de la celulosa se puede sustituir con celulosa de colillas de cigarro.