Richard Leakey, entre el estudio del pasado y la conservación del presente

Richard Leakey, entre el estudio del pasado y la conservación del presente

El paleoantropólogo, conservacionista y político keniano Richard Leakey, una de las principales voces de las últimas décadas contra la caza furtiva y responsable de destacadas aportaciones para comprender la evolución humana, falleció hoy a los 77 años de edad.  

"Los kenianos, como otros pueblos en otros países, quieren ser justamente gobernados: quieren rendición de cuentas, justicia y oportunidades para mejorar sus vidas", dijo Leakey en una de las conferencias de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), celebrada en Harare (Zimbabue) en 1997.  

Este keniano blanco de orígenes británicos, nacido en Nairobi en 1944 e hijo de dos reputados arqueólogos -Louis y Mary Leakey- hizo de la lucha contra la corrupción una bandera que siempre acompañó su trabajo en el sector público keniano.  

A pesar del aliento que le infundieron sus padres, Leakey dejó los estudios a los 16 años y siguió una carrera "informal", trabajando como fotógrafo de safaris o piloto, antes de encontrar su pasión por la paleontología. 

No es sorprendente que este acabara siendo el camino profesional escogido por el joven, que había crecido acompañando a sus padres en las excavaciones y asumiendo responsabilidades ya de niño, antes de firmar destacados hallazgos a lo largo de su vida en este campo.   

IMPORTANTES HALLAZGOS PALEONTOLÓGICOS 

Leakey se embarcó en su primera gran excavación en 1967, como parte de una expedición internacional, con presencia francesa, keniana y estadounidense, al valle del río Omo, en el suroeste de Etiopía, que se ha convertido hoy en uno de los yacimientos paleontológicos más importantes del mundo.  

Allí descubrieron los llamados "hombres de Kibish", fósiles de Homo sapiens datados inicialmente en 140.000, los más antiguos hasta la fecha, aunque más tarde se corrigió a 195.000 años.  

Poco después, en una expedición con estudiantes de antropología y otros científicos organizada por él mismo a la zona del Lago Turkana (en el norte de Kenia), donde instaló un campo, Leakey encontró varios cráneos de homínidos prehistóricos.  

En 1984, el paleoantropólogo estuvo presente en el descubrimiento por parte de un miembro de su equipo del "niño de Turkana": un esqueleto completo de un niño de entre 9 y 12 años que falleció hace 1,6 millones de años.  

LA LUCHA RADICAL POR LA CONSERVACIÓN  

En otro capítulo de su vibrante carrera, Leakey fue nombrado por el entonces presidente de Kenia, Daniel Arap Moi (1978-2002) director del Departamento de Conservación y Gestión de la Fauna de Kenia, ahora rebautizado como Servicio de Conservación de Fauna (KWS, por sus siglas en inglés), que lideró durante cuatro años.  

Bajo su dirección, el KWS pasó de ser considerado el organismo gubernamental "más corrupto" del país a convertirse en "un ejemplo" de cómo revertir esta situación, según él mismo recordaba en una entrevista con Efe en 2015.  

En su lucha contra las mafias de tráfico de marfil y cuerno de rinoceronte, Leakey atrajo la polémica en numerosas ocasiones, como cuando decidió quemar docenas de toneladas de marfil confiscado, dándole a esa mercancía un trato similar al que recibe la droga.  

La publicidad generada por esa medida, sin embargo, motivó la prohibición internacional del comercio de marfil a través de CITES ese mismo año, 1989.  

Como director del KWS, logró fama de "incorruptible" ante las mafias y gobiernos locales, así como de "mano dura" y "tolerancia cero" contra los furtivos, rememoró este famoso conservacionista con orgullo en esa conversación con Efe.  

Asimismo, Leakey creó unidades armadas y bien entrenadas que tenían autorización para disparar contra cazadores furtivos si los avistaban, reduciendo ese fenómeno de manera drástica.  

Pero también sufrió las consecuencias de su fiera lucha contra la corrupción y la destrucción de los ecosistemas: en 1993 perdió ambas piernas en un accidente de avioneta del que se sospecha que fue un sabotaje.  

LA ENTRADA EN POLÍTICA  

En 1995, junto a otros intelectuales kenianos, Leakey dio un paso más en su voluntad de dejar una huella política en su país y formó un partido opositor, Safina (en referencia al "arca" de Noé en suajili), que sufrió acoso repetidamente y no fue aprobado hasta 1997.  

En un nuevo giro vital, en 1999, cuando donantes internacionales congelaron su ayuda económica al país a causa de la corrupción, Moi nombró al paleoantropólgo como secretario de su Gabinete y director del servicio civil.  

Aunque los fondos llegaron de nuevo, muchos de los intentos de reforma de Leakey se vieron bloqueados y acabó siendo destituido en 2001, lo que no le impidió mantener su lucha conservacionista fundando, por ejemplo, la ONG WildlifeDirect.  

En una entrevista concedida a la revista estadounidense The New Yorker el año pasado, Leakey se mostró firme en sus ideales pero algo pesimista.  

"La temperatura media se está volviendo más cálida, la lluvia está disminuyendo, el deshielo es aumentando (...) Es un estrangulamiento de la naturaleza y no hay nada que Kenia pueda hacer para detener el cambio climático en todo el mundo", lamentó.