Aluxes

Aluxes

Querido amigo,

        La noche de anoche fue muy agradable, propicia para descansar y disfrutar de la calma del jardín del hotel en que nos hospedamos. En el despejado cielo se apreciaban las constelaciones, el aroma de la planta llamada huele de noche inundaba todo el espacio y las libélulas iluminaban una zona cubierta de árboles. De pronto escuchamos que alguien hablaba quedito, a manera de susurros, pero a nuestro alrededor no había nadie, y cuando el mesero nos trajo las bebidas que pedimos, le comenté que cerca de nosotros, específicamente en la zona arbolada, se escuchaba alguien hablar al quien no alcanzábamos a ver, él nos contestó que éramos afortunados, porque de seguro los Aluxes habían venido a visitarnos. “Si los ven disfruten de su presencia”,  nos comentó, “platiquen con ellos, pero no los vayan a contrariar, por favor”.

        Los Aluxes son los duendecillos que habitan en los bosques y las zonas selváticas de la península de Yucatán y su presencia se extiende por Belice, Guatemala y Honduras, así como parte de Chiapas. Forman parte de la mitología maya; son seres mágicos que lo mismo se pueden manifestar en el día que en la noche, en el momento en que uno menos se imagine. Algunos dicen que son muy traviesos, y otros que hacen maldades a aquellos que con su comportamiento merecen un castigo. Eso sí, también hay ocasiones en que llevan diversión, paz, salud y gratos momentos a quienes son complacientes con ellos.

        El alux o aluxob es un geniecillo de la selva, un duende o enano milenario cuyo origen se remota más allá del nacimiento del sol, y hay quienes cuentan que son los primeros pobladores de la Tierra. Su estatura es diminuta, son de carácter travieso, tienen rasgos indígenas, algunos tienen apariencia de niño y otros de anciano; también se dice que en ocasiones se ven aterradores y tiernos al mismo tiempo. Usan vestimenta similar a las que portaban los sacerdotes mayas; llevan sombrero de palma y calzan huaraches, viven en cuevas cercanas a las milpas y a las pirámides, y muchos de ellos tienen un perro que los acompaña en sus travesuras.

        Legendariamente, son descendientes del Enano de Uxmal, ya que como él fueron creados del barro de cuevas vírgenes en donde nunca había entrado una mujer. Ese barro del cual proceden fue mezclado con una pócima hecha de miel y flores.

        La noche siguió transcurriendo en calma y nos retiramos a nuestra habitación, cuando de pronto escuché unas vocecitas que nos llamaban y, al voltear, alcancé a ver a un pequeño duendecillo que corría hacia la zona arbolada y agitaba su mano diciendo adiós. Se lo comenté a Charis quien me respondió que los únicos Aluxes que he visto y escuchado han sido solo los que están en mi imaginación. Yo sé que no fue así, que de verdad estuvimos cerca de esos duendes y que los vi y oí con claridad.