Dan el último adiós al poeta y periodista chiapaneco Javier Molina

Dan el último adiós al poeta y periodista chiapaneco Javier Molina
Familiares y amigos dieron el último adiós al poeta y periodista Javier Molina, quien fue sepultado esta mañana en San Cristóbal de las Casas.
El cuerpo del escritor, fallecido el domingo en esa ciudad de los altos de Chiapas, fue llevado a las 11:00 horas al templo de San Ramón, donde se ofició una misa a la que asistió una veintena de personas. El cortejo fúnebre partió después al panteón municipal donde fue inhumado con música de guitarra y acordeón, ejecutada por acompañantes.
El poeta Balam Rodrigo, ganador del Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2018, destacó la lucidez intelectual de Molina, a quien "se le hizo poco caso, más allá de que era un hombre huraño que no le gustaban los homenajes".
El también ganador del Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines 2014 lamentó que haya sido ignorado también por los poetas, "que ahora se lamentan y lo ponen en redes, que nunca se preocuparon por protegerlo y promoverlo, a excepción de unas cuantas personas".
Javier Molina hubiera merecido "un poco más de focos", a pesar de lo huraño y tímido de su carácter, y de que rehuía el culto y demás, pero no esquivaba el diálogo, sobre todo el diálogo solidario, con la humildad y naturalidad que lo caracterizaron. "Nunca fue más que Javier Molina. El mismo siempre", afirmó.
Balam evocó la faceta meditabunda y solitaria del fallecido. Andaba solo, lo consideró el gran flâneur de San Cristóbal de las Casas; lo encontraba uno caminando casi en cualquier lugar, leyendo la ciudad, degustándola; tenía esa cualidad de flâneur, de estar viendo la ciudad, de verlo todo. "Era un hombre libre", matizó.
El poeta Roberto Rico, ganador del Premio Estatal Rodulfo Figueroa 1999, expresó que Molina representa en gran medida la vida cultural y social de San Cristóbal de las Casas, así como
su presencia en el periodismo cultural de México, a partir de la segunda mitad del siglo XX. Además destacó que está asociado con la fundación de "los grandes" suplementos y revistas que han animado la vida cultural de México.
El deceso de Molina, enfatizó Rico, es una oportunidad para realizar una selección de su trabajo. Esta inquietud lo comentó con el poeta hace tres semanas. "Referíamos la necesidad de reunir ese material", contextualizó.
Javier Molina, falleció la madrugada de este domingo a los 78 años de edad en su vivienda de San Cristóbal de las Casas.
En octubre de 2011 el gobierno de San Cristóbal de las Casas y el Consejo Estatal de la Cultura y las Artes lo homenajearon en el marco del Décimo Encuentro de Escritores Sancristobalenses. Molina dijo aquella ocasión que esa distinción abría la posibilidad de que los lectores conocieran más su trabajo literario, y ponderó que el reconocimiento proviniera de su tierra.
Molina cursó la carrera de sociología en la facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Fue promotor cultural del Colegio de Ciencias y Humanidades de esa institución y redactor de la Gaceta Universitaria, publicada por la Dirección General de Difusión Cultural. Sus primeros escritos fueron publicados en Punto de Partida de la UNAM, en los suplementos La Cultura en México y El gallo Ilustrado.
En 1974 publicó su primer libro de poemas "Bajo la lluvia"; cuatro años después," Para hacer plática"; y en 1984 "Muestrario", auspiciado por la entonces Secretaría de Educación y Cultura de Chiapas. Entre otras obras, además coordinó diversos talleres literarios.