ESPECIAL: La imaginación de Leonora Carrington (FOTOGALERÍA)

Inauguran museo dedicado a la artista surrealista. Esculturas en bronce a la cera perdida y algunas de pequeño formato realizadas en plata con incrustaciones de piedras preciosas integran la colección en el Centro de las Artes. Los personajes oníricos de una imaginación única, invitan a conocer el mundo surrealista de una gran artista.



“El surrealismo era un movimiento donde se usaba la imaginación para responder a la naturaleza de forma diferente a como se concibe desde el ser humano”, esta frase en uno de los muros donde se encuentran las esculturas de Leonora Carrington en el museo que lleva su nombre, refleja la postura de Leonora ante el movimiento artístico del cual formó parte y sobre el que realizó su obra.
Leonora deja en San Luis su esencia a través de esos personajes oníricos, resultado de una hibrides entre lo animal y lo humano, pero también, entre dos especies de animales distintos como en la escultura “Loroceronte”, realizada en bronce a la cera perdida. “La balsa de las grullas”, una escultura en gran formato al centro del museo, es el hilo conductor por un universo surrealista.
Son las mitologías de las antiguas civilizaciones como la celta o la maya, otras de las fuentes de las cuales se alimentó la imaginación de la artista plástica, quien nació el 6 de abril de 1917 en el pueblo de Chorley, en Lancashire, Inglaterra. Su hijo Pablo Weisz Carrington, mencionó que muchos de los sueños de su madre, fueron inmortalizados en su obra.
Esos seres que provienen de un mundo onírico, están presentes en las salas del museo transformándolo en un espacio enigmático, y devoran el tiempo con la misma magia que permite el surrealismo. El área del museo, fue la cárcel de las mujeres en la antigua penitenciaria inaugurada en el “porfiriato”; donde esas mujeres también tuvieron sueños con seres imaginarios.
ARTE Y VIDA
“El arte es una magia que hace que las horas se desvanezcan e incluso los días se disuelvan en segundos”, otra de las frases de la artista plástica reproducidas en los muros, y ese tiempo que se desvanece en el arte, es eterno; y comparte el misticismo de esos seres que fueron creados por Leonora en bronce durante los últimos años de su vida.
También, existen deidades en ese universo surrealista de Leonora Carrington, como “La virgen de la cueva”, una escultura donde un par de ojos y manos femeninas están presentes en una cueva sagrada, un adoratorio a la imaginación sin límites de la artista; quien en vida elaboró escultura, pintura y grabado.
Los seres nocturnos no podían faltar en esta colección, como el “Jaguar Nocturno”, una obra en bronce a la cera perdida, que evoca el interés de Leonora por la mitología maya. Ella leyó mucho sobre esta civilización milenaria para crear el mural “El mágico mundo de los mayas”. Para los mayas el jaguar era un animal sagrado, con sus pupilas; los sacerdotes podían descender al inframundo en su mitología.
Las esculturas “El desconocido” y “The Palmist”, son las representaciones de dos sacerdotes en la imaginación de Leonora Carrington, uno masculino y otro femenino; ambos visten túnicas largas y recuerdan esos ritos profanos en medio del bosque que tienen tanta importancia en la mitología celta.
Las aves, son otro animal sagrado en el mundo de Leonora, y transportan en su vuelo los anhelos de la autora a otros lugares del universo, espacio que también siempre estuvo presente en la obra de la artista; junto a esos personajes como el “Extraterrestre”, otra de las esculturas a destacar en la colección.
GIGANTES
Sólo cinco esculturas fueron reproducidas en gran formato, en el mismo taller donde Leonora realizó sus obras. Las piezas fueron instaladas en los espacios abiertos que llevan el nombre de las esculturas, el patio de “El Gato”, el patio de “El desconocido”, el patio de “El gallo”, y al centro del museo “La balsa de las grullas” instalada sobre agua; su presencia transforma la represión que hubo en esa cárcel en un lugar de creación.
El museo cuenta con una galería para exposiciones temporales. Además, se ha donado mediante un contrato de comodato por Pablo Weisz Carrington, objetos personales como caballetes y pinturas, y una obra incompleta que Leonora tenía en el taller de su casa en la Colonia Roma de la Ciudad de México, donde pasó los últimos años de su vida.
Fueron acondicionadas dos celdas para la proyección de videos, y en las primeras celdas de la entrada, hay una línea del tiempo que explica el origen del movimiento surrealista, y en otra celda, se aborda la vida de Leonora y su llegada a México; así como dos pantallas táctiles con fotografías y aspectos biográficos.
El sistema de iluminación y museografía, fue diseñado por Aldo Arellano. Hoy se presenta a las 17:00 horas el libro “Black book” con la obra escultórica de esta colección, este sábado y domingo los talleres para niños “Maravillas en el país de Leonora”. Por la inauguración, la entrada al museo es gratuita sólo hasta este domingo 25 de marzo, para el periodo vacacional el precio es de 35 pesos por persona.

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