La emblemática Neue National Galerie de Berlín culmina su remodelación

La emblemática Neue National Galerie de Berlín culmina su remodelación
Foto: AP

BERLÍN (EFE).- La Fundación Patrimonio Cultural Prusiano recibió este jueves las llaves de la Neue National Galerie, tras más de cinco años de cierre por obras de remodelación del emblemático edificio construido en su día por el legendario arquitecto Ludwig Mies van der Rohe.

El edificio, a primera vista, parece exactamente igual a como estaba cuando se cerró al público en 2014 y esa era justamente la intención de los arquitectos del estudio de David Chipperfield.

"La meta era que no se viera que habíamos hecho algo", dijo el director del proyecto, Daniel Wendler, a un grupo de periodistas durante una visita guiada al edificio vacío.

El propio Chipperfield, por su parte, aseguró a través de una declaración que esperaba que su trabajo "haya dejado al paciente aparentemente intacto pero en condiciones mejores".

"Desmontar un edificio que tiene tanta autoridad es un privilegio. La Neue National Galerie ha sido una referencia para mi trabajo y para el de muchos arquitectos", añadió.

El arte no ha vuelto todavía y la pandemia ha obligado a aplazar los días de puertas abiertas que estaban planeados para mayo. Y para agosto se espera poder inaugurar dos exposiciones: una con la colección permanente -250 obras de entre 1900 y 1945- y otra dedicada a Alexander Calder.

MEJORAS PARA PERSONAS CON DISCAPACIDAD 

El edificio está declarado monumento tanto en su forma como en su uso y por lo tanto las intervenciones tenían que limitarse a lo estrictamente necesario y procurando que el resultado final se aproximara lo más posible al original.

Sin embargo, estaba claro que era necesario hacer algo puesto que, como señaló Wendler, el edificio había estado en uso de forma ininterrumpida prácticamente desde su inauguración en 1968.

"Se habían hecho algunas mejoras puntuales. Pero la técnica estaba completamente envejecida. Además había que hacer algo para mejorar el acceso a las personas con discapacidad y mejorar lo relativo a la protección contra incendios", explicó el arquitecto.

Una rampa para acceder a la entrada -que está en la parte más alta del edificio de dos plantas- y un ascensor para bajar a la zona de exposiciones son las novedades más notables y más visibles.

Antes había un par de rampas demasiado empinadas y solo un ascensor de carga que los visitantes no podían usar de forma autónoma sino acompañados por el personal del museo.

RESPUESTAS AL AUMENTO DE PÚBLICO

El acceso de público al museo había aumentado notablemente desde su inauguración.

"Al comienzo, los catálogos se vendían en la taquilla. Con el tiempo se optó por hacer una librería, pero esta se hizo en un esquina donde no debería estar por razones de seguridad", explicó Wendler.

Ahora la librería estará en otra parte, que antes de usaba como depósito. También se ha construido un nuevo guardarropa, más amplio, usando la misma madera de roble que utilizó en su momento Mies van der Rohe.

"Nuestro lema fue en todo momento que en el edificio hubiera tanto Mies como fuera posible", aseguró Wendler.

Las nuevos depósitos, que no se ven, también eran necesarios debido a que con los años la colección de la Galería Nacional había ido creciendo y se necesitaba más espacio.

LOS SERVICIOS RECUPERAN SU ASPECTO ORIGINAL

Los trabajos de remodelación llegaron hasta los servicios, que recuperaron su aspecto original, con nuevos lavamanos que responden a la forma de los que había en 1968 y que con el tiempo habían ido siendo reemplazados por otros tras sufrir daños.

"Teníamos un lavamanos original en la oficina del director. A partir de ese, ordenamos la fabricación de varios con los que se recupera el aspecto original", dijo Wendler.

"En los años 60 eran lavamanos que se fabricaban en serie, pero ahora ya no", agregó.

El mismo celo por las formas y materiales originales se ve en el piso, de granito en la entrada y con una alfombra en la zona de exposiciones.

Sobre la alfombra hubo discusiones. "Los Museos de Berlín preferían madera porque es más fácil de mantener. Pero Mies había optado por la alfombra. Hemos procurado que la alfombra se parezca lo más posible a la original, que se cambió muchas veces", explicó Wendler.

Ahora, tras terminarse los trabajos de remodelación y con el edificio otra vez en manos de la Fundación Patrimonio Cultural Prusiano, falta todavía que retornen el arte y el público.

La Neue National Galerie es el museo más visitado de la zona en donde está, el llamado Kulturforum, un complejo construido en la parte occidental de la ciudad durante los años de la división y no muy lejos de donde estaba el muro de Berlín.