La nueva torre de Gehry brilla bajo el sol de Provenza

La nueva torre de Gehry brilla bajo el sol de Provenza

  La nueva obra de Frank Gehry, una torre de formas geométricas irregulares y metal brillante, domina ya el paisaje de Arlés, como un faro para el mundo del arte, de estética moderna pero suavizada por la influencia de la arquitectura romana de esta ciudad francesa. 

El edificio, presentado este viernes, corona un gran proyecto de la Fundación LUMA de la promoción del arte para crear un campus donde artistas de todas las disciplinas puedan concebir, desarrollar y exponer proyectos.

"Este es mi primer edificio romano", señaló Gehry en la conferencia de prensa de la presentación, en la que insistió en su interés en no construir "un edificio modernista frío", sino algo "abierto y acogedor".

La torre, con 11.000 paneles metálicos y el indudable sello de Gehry, corona un tambor cilíndrico cubierto de cristal, que evoca  al espectacular anfiteatro romano situado muy cerca. Las aristas del edificio buscan entroncar con las rocas de las colinas.

        EDIFICIO ACOGEDOR Y CON SENTIMIENTO

"He intentado hacer un edificio que fuera acogedor. El tambor invita a entrar desde todas las direcciones" y la torre ofrece "un paisaje cambiante todo el día" mientras "refleja la luz, la misma luz que Van Gogh" inmortalizó en los cuadros que pintó en esta ciudad de la Provenza francesa, explicó. 

Los paneles de metal tienen un punto de "suavidad" y su tamaño es similar a las piedras de sillería usadas por los romanos y en el románico. El edificio "tiene sentimiento, espero", confió el arquitecto, nacido en Canadá pero que tiene también la nacionalidad estadounidense.

Preguntado sobre si espera para Arlés un "efecto Bilbao", en relación a la fama que ganó esa ciudad española tras la apertura en 1997 de una sede del Museo Guggenheim firmada por él, Gehry recordó esa experiencia como una "implicación con la comunidad y la población del País Vasco".  

A sus 92 años, aparte de algunos problemas de oído que reconoció de forma despreocupada, el arquitecto se encuentra en plena forma intelectual e incluso se permitió bromear acerca de las críticas de que había repetido el concepto del Guggenheim de Bilbao: "Nunca haré otro edificio que se parezca a este, lo prometo".

La apertura del edificio cierra una larga gestación que comenzó en 2008. 

"Ha sido un viaje largo y excitante, a veces difícil y a veces estupendo. Finalmente estoy muy orgulloso de lo que Maja y yo hemos creado juntos", dijo Gehry acerca del trabajo con la fundadora y presidenta de la Fundación LUMA, Maja Hoffman.

Hoffman "no es solo una cliente", resaltó, y explicó cómo habían trabajado conjuntamente en detalles y conceptos del proyecto.

Con 56 metros de alto en doce plantas, la torre puede verse a kilómetros de distancia y supera con mucho a cualquier edificio de Arlés, por lo que domina visualmente toda la ciudad.

Hoffman aseguró que esa altura refleja el deseo de que desde arriba pudiera verse el mar cercano, y desechó cualquier objetivo de querer dejar una huella demasiado imponente en el paisaje local. "Eso no era importante para mí", insistió. 

"Es un proyecto muy anclado en su territorio", dijo por su parte el director general de LUMA Arlés, Moustapha Bouhayati.

La torre, que tiene 15.000 metros cuadrados, albergará también los archivos de la Fundación LUMA, basada en Zúrich y dedicada a la promoción y apoyo del arte contemporáneo.

        ARLÉS, CIUDAD DEL ARTE

Tras su apertura formal mañana, sábado, las primeras exposiciones y talleres comenzarán inmediatamente. 

El campus, de once hectáreas, está construido sobre una antigua fábrica de material ferroviario, el Parque de los Talleres. De hecho, cuatro de las siete naves industriales han sido restauradas para convertirse en espacios de creación, exposiciones y representaciones.

El proyecto supone también una consagración de Arlés, una ciudad de 56.000 habitantes, como centro artístico mundial, después de que en 2008 se estableciera aquí la Fundación Van Gogh Arlés, en recuerdo a que el genio holandés produjo aquí algunas de sus más famosas pinturas, igual que Paul Gauguin.

Además, la ciudad, declarada en 1981 patrimonio de la humanidad por la Unesco, también alberga desde 1970 los "Rencontres d'Arles", uno de los principales festivales mundiales de fotografía.

Para Hoffman, la conclusión de este proyecto supone la continuación y cierre del proceso que abrió aquí su padre, Luc Hoffman, con la creación de la Fundación Van Gogh Arlés en 2008.

Heredero del imperio farmacéutico Hofmman-La Roche, Luc Hoffman fue también un mecenas del arte (su madre era escultora) y un importante conservacionista, cofundador en 1961 del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).

También se enamoró en esta zona de Francia de la Camarga, donde realizó varias actividades conservacionistas y en la que murió en 2016.