Preocupa a la UNESCO el recorte presupuestal al INAH

Preocupa a la UNESCO el recorte presupuestal al INAH
 El capítulo México del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS) externó su preocupación por el estado en el que se encuentra el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) debido al recorte del 75% en gastos operación y servicios generales.
A través de una carta firmada por el arquitecto Saúl Alcántara Onofre, presidente del Capítulo México de ICOMOS, y dirigida al presidente Andrés Manuel López Obrador, se señaló que el recorte se traducirá en una disminución de programas y proyectos relacionados con el patrimonio cultural mexicano.
El organismo de la UNESCO que trabaja en la protección del patrimonio también indicó que habrá "carencias en la formación de los cuadros de jóvenes profesionales", porque el INAH tiene tres escuelas, la de Antropología e Historia, la de Conservación, Restauración y Museografía y la de Antropología e Historia del Norte de México.
"El INAH ha sido para México y el mundo el referente oficial de la salvaguardia del patrimonio cultural y en específico de los monumentos arqueológicos, históricos, paleontológicos. Desde la Organización Mundial de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) se visualiza a esta institución como la entidad profesional y académica que atiende el todo, y en particular investiga, conserva y difunde los 29 sitios culturales mexicanos incluidos, hasta ahora, en la Lista del Patrimonio Mundial por la UNESCO, cuidando celosamente, con sus profesionales e investigadores, que las condiciones de autenticidad e integridad no sean alteradas, y por ende su valor universal excepcional sea mantenido", indicó ICOMOS.
En la misiva, fechada el 12 de junio, se recordó que México ha tenido una "responsabilidad histórica" con la UNESCO al asumir convenciones y tratados internacionales relacionados con la conservación del patrimonio. ICOMOS también reconoció que debido a la pandemia todos los países están en un momento de crisis y por lo tanto buscan las mejores prácticas para atender los efectos tanto directos como colaterales.
"Sin embargo, en México (los efectos) no deben ser paliados sustrayendo valiosos recursos a instituciones que, como el INAH, históricamente han sobrevivido con poco. Al contrario, la enorme riqueza patrimonial de México debería ser potenciada apoyando al INAH en la generación de proyectos sustentables de la mano con las comunidades originarias, haciendo una versión efectivamente creativa de la convivencia entre el patrimonio y las necesidades del presente".