Un adiós “a lo grande” al cineasta Carlos Saura

MADRID. - Personalidades de la política, el cine y la música, amigos y ciudadanos anónimos arroparon el día de ayer a la viuda y los hijos del cineasta Carlos Saura en la capilla ardiente instalada en la Academia de Cine, que hace dos días le entregó su Goya de Honor de forma póstuma. Saura, uno de los directores más reconocidos del cine español, falleció el pasado día 10 a los 91 años.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y los ministros de Cultura, Miquel Iceta, y Educación, Pilar Alegría, junto a cineastas como Pedro Almodóvar, Jaime Chávarri o Manuel Gutiérrez Aragón, actores como Javier Cámara o Imanol Arias y cantantes como Massiel e India Martínez pasaron hoy por el velatorio de Saura, director de cintas como “Cría cuervos” o “Flamenco”.
La capilla ardiente abrió sus puertas a mediodía y sonaron los tambores de la localidad española de Calanda, donde nació el también director Luis Buñuel, y que Saura mostró en su película “Peppermint Frappé”, con la que obtuvo su segundo Oso de Plata del Festival de Berlín.
La escenografía se completaba con fotos proyectadas en una gran pantalla, una silla de director con una flor roja, un sombrero que utilizaba y unas gafas, así como una cámara de fotos que hizo él mismo, uno de sus “fotosaurios” -realizados con dibujo y pintura sobre fotografías-, así como la escultura del Goya de Honor.
Su viuda, la actriz Eulalia Ramón, aseguró que “se ha ido a lo grande, como se merecía”, y trabajando hasta el último momento; y que les ha dado “una lección de fortaleza, dignidad y lucidez hasta el final”.
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