TT: la conexión israelí... y con Romero Deschamps
Hasta ahora, no ha quedado muy claro como ATT Agua fue elegida por el gobierno del estado para sustituir a Artesa como operadora de la planta tratadora del Tanque Tenorio.
Las versiones oficiales sólo mencionan el nombre de la operadora emergente, pero no han explicado cómo fue seleccionada, bajo qué esquemas y modalidades. Mucho menos, cuánto va a costarle al erario.
Tampoco sus orígenes, su experiencia y su contexto. Y aunque no hay muchas referencias en la web, algunas pueden develar el misterio.
En algunas páginas que ofertan empleos aparecen anuncios de ATT Agua requiriendo personal diverso para trabajar en San Luis, aunque sin especificar mucho.
Sin embargo, en algunos avisos aparece el nombre de otra compañía Odis Asversa, que resulta ser una compañía de origen israelí que llegó a México en 1992 y se dedica, precisamente, al tratamiento de agua y otras soluciones ambientales.
En su página web, en la que no hay aún alguna referencia a San Luis Potosí, muestra que ha realizado proyectos en Puebla, la Ciudad de México, donde tiene sus oficinas centrales, el Estado de México y Sonora.
Parece que como Artesa era una subsidiaria de Veolia, otra multinacional del sector, ATT Aguas depende de Odis Asversa.
Será interesante saber cómo pactó el gobierno estatal el contrato de los servicios, pues los registros del Sistema Integral de Gestión Registral de la Secretaría de Economía, donde se inscriben todas las empresas legalmente constituidas, no hay antecedentes de la existencia de ATT Agua.
Otro antecedente de la empresa es más preocupante. En octubre de 2020, el semanario Proceso publicó una investigación periodística relacionada con el fallecimiento del líder petrolero Carlos Romero Deschamps, ocurrido en esos días.
El texto mencionaba que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, a través de la Unidad de Inteligencia Financiera de la SHCP inició una indagatoria de una presunta y millonaria traingulación de recursos entre el círculo familiar del controvertido líder sindical, el PRI y al menos cuatro empresas relacionadas con la familia.
Una de esas compañías era Odis Asversa, en la que incluso, acotaba el reportaje, uno de los hijos del entonces defenestrado líder, fue socio. No hay información sobre cómo se concluyó esa investigación.
Sobre si el gobierno potosino estaba enterado de estas situaciones, es cosa que no se sabe.
¡HASTA MAÑANA!



