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Ciudad Valles.- Un grupo de poco más de veinte trabajadores representados por Matilde Hernández Méndez realizaron ayer una manifestación en la dirección de Recursos Humanos del Ayuntamiento exigiendo una explicación sobre su situación laboral.
El asunto se tornó un poco violento, cuando el director de Recursos Humanos, Luis Gerardo Herbert Herbert, señaló que pediría la presencia de las “fuerzas armadas”, y en consecuencia los empleados cerraron las puertas del edificio por unos minutos.
Fue alrededor de las 9:30 horas cuando los trabajadores municipales acudieron a la dirección de Recursos Humanos, donde ya se encontraba la líder del sindicato del Ayuntamiento Narcia Pessina, dialogando con el titular del área, quien nervioso al ver al grupo de manifestante señaló que atendería de uno por uno y que tomaran su papelito y esperaran afuera.
Sin embargo, Matilde Hernández señaló que no saldrían pues querían audiencia, a lo que el funcionario respondió que no se negaba a dialogar pero que se comportaran o pediría la llegada de las fuerzas armadas, provocando la molestia de los trabajadores que retaron a que trajera a los soldados y cerraron la puerta.
Poco antes de cerrar la puerta y ante el conato de violencia, la líder sindical del Ayuntamiento y su acompañante salieron rápido del lugar.
El asunto se tornó un poco violento, cuando el director de Recursos Humanos, Luis Gerardo Herbert Herbert, señaló que pediría la presencia de las “fuerzas armadas”, y en consecuencia los empleados cerraron las puertas del edificio por unos minutos.
Fue alrededor de las 9:30 horas cuando los trabajadores municipales acudieron a la dirección de Recursos Humanos, donde ya se encontraba la líder del sindicato del Ayuntamiento Narcia Pessina, dialogando con el titular del área, quien nervioso al ver al grupo de manifestante señaló que atendería de uno por uno y que tomaran su papelito y esperaran afuera.
Sin embargo, Matilde Hernández señaló que no saldrían pues querían audiencia, a lo que el funcionario respondió que no se negaba a dialogar pero que se comportaran o pediría la llegada de las fuerzas armadas, provocando la molestia de los trabajadores que retaron a que trajera a los soldados y cerraron la puerta.
Poco antes de cerrar la puerta y ante el conato de violencia, la líder sindical del Ayuntamiento y su acompañante salieron rápido del lugar.








