Se recuperan artesanos de lápidas

MATEHUALA.- El año del 2020 fue crítico en muchos sentidos por la pandemia del Covid-19, pérdidas de seres humanos, negocios que cerraron sus puertas y los que se quedaron difícilmente se mantuvieron de pie.
En entrevista con el propietario de un taller de lápidas de muchos años de permanencia, ubicado frente al panteón “Miguel Hidalgo”, Miguel Gaspar Mexicano, artesano, comentó que el taller perteneció a su padre y con él trabajaba y aprendió el oficio de construir y arreglar lápidas y que, hasta la fecha lo sigue realizando con orgullo.
Dijo que, durante el año 2020 se tuvieron pérdidas debido a que escaseó el trabajo debido a que los panteones cerraron sus puertas por la pandemia, sin embargo, días previos a los Días de Muertos personas se interesaron en un trabajo como es el arreglo de lápidas, de cruces, jarrones, además de imágenes que sufrieron daños con el paso del tiempo.
El propietario del taller señaló que, tiene más de 45 años trabajando y que se inició a los 12 años en este oficio al lado de su padre, al que le ayudaba a los mandados.
“Mi padre se llamaba José Gaspar, él empezó este negocio para estar cerca de sus padres (mis abuelos), él acudía a diario a visitar a sus padres, los quería tener cerca por eso se dedicó a este negocio”, sostuvo.
Manifestó don Miguel que ya es poca la gente que se dedica a la fabricación de lápidas con sus letras resaltadas, por tradición ahora se trabajan con vitropiso, pero por más modernidad que haya, este trabajo no puede desaparecer, ya es de costumbre realizarlo, puntualizó.
no te pierdas estas noticias






