A-AA+
La jueza Rosemarie Aquilina se convirtió en una figura imprescindible en el caso contra Larry Nassar, el exdoctor del equipo olímpico de gimnasia de Estados Unidos condenado por abusos sexuales a menores y jóvenes gimnastas y por posesión de pornografía infantil en su computadora.
“Acabo de firmar tu sentencia de muerte”, expuso la jueza Aquilina al anunciar la sentencia de entre 40 y 175 años en prisión contra Nassar, de 54 años.
Aquilina escuchó con atención a las más de 150 mujeres que relataron sus historias de abuso durante el proceso de sentencia que se prolongó una semana.
En ocasiones actuó más como terapeuta que como jueza. Aquilina, de 59 años, no escondió su empatía por las mujeres.
Rosemarie Aquilina, hija de padre maltés y madre alemana, llegó a Estados Unidos con sus padres cuando era bebé.
Después de tener dos hijos mientras estudiaba Derecho y trabajar 10 años, Aquilina se alistó en el ejército. Se convirtió en la primera Jueza Abogada General en la Guardia Nacional del Ejército en Michigan, donde se ganó el apodo de “Barracuda Aquilina”.
Según un perfil de 2014, la jueza del circuito del condado de Ingham, Michigan, se describe a sí misma como una luchadora que no acepta un no por respuesta: “Doy la cara por la gente y digo ‘vamos a hacer lo correcto’”.
Cuando sentenció a un violador en serie a cadena perpetua, el delincuente juró que “enviaría a alguien por ella”.
Profesora de Derecho, Aquilina fue elegida como jueza de tribunal de circuito en noviembre de 2008. Ella misma reconoce que es una persona que no rehuye la controversia.
Por ejemplo, le envió al expresidente Barack Obama una copia del fallo en el que determinó que la declaración de bancarrota de Detroit violó la constitución del estado.
En su tiempo libre, Aquilina escribe. Es autora de una novela negra con el título Triple Cross Killer (“El asesino de la triple cruz”) y su próximo libro se publicará pronto.
Indudablemente, tras este proceso, la notoriedad de la jueza Aquilina se ha multiplicado y quedará por siempre ligada al mayor escándalo de abusos en el seno del deporte de Estados Unidos.
“Acabo de firmar tu sentencia de muerte”, expuso la jueza Aquilina al anunciar la sentencia de entre 40 y 175 años en prisión contra Nassar, de 54 años.
Aquilina escuchó con atención a las más de 150 mujeres que relataron sus historias de abuso durante el proceso de sentencia que se prolongó una semana.
En ocasiones actuó más como terapeuta que como jueza. Aquilina, de 59 años, no escondió su empatía por las mujeres.
Rosemarie Aquilina, hija de padre maltés y madre alemana, llegó a Estados Unidos con sus padres cuando era bebé.
Después de tener dos hijos mientras estudiaba Derecho y trabajar 10 años, Aquilina se alistó en el ejército. Se convirtió en la primera Jueza Abogada General en la Guardia Nacional del Ejército en Michigan, donde se ganó el apodo de “Barracuda Aquilina”.
Según un perfil de 2014, la jueza del circuito del condado de Ingham, Michigan, se describe a sí misma como una luchadora que no acepta un no por respuesta: “Doy la cara por la gente y digo ‘vamos a hacer lo correcto’”.
Cuando sentenció a un violador en serie a cadena perpetua, el delincuente juró que “enviaría a alguien por ella”.
Profesora de Derecho, Aquilina fue elegida como jueza de tribunal de circuito en noviembre de 2008. Ella misma reconoce que es una persona que no rehuye la controversia.
Por ejemplo, le envió al expresidente Barack Obama una copia del fallo en el que determinó que la declaración de bancarrota de Detroit violó la constitución del estado.
En su tiempo libre, Aquilina escribe. Es autora de una novela negra con el título Triple Cross Killer (“El asesino de la triple cruz”) y su próximo libro se publicará pronto.
Indudablemente, tras este proceso, la notoriedad de la jueza Aquilina se ha multiplicado y quedará por siempre ligada al mayor escándalo de abusos en el seno del deporte de Estados Unidos.








