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NUEVA YORK.- Los dos años y medio de carrera perdidos debido a cuatro cirugías en las muñecas, llevándole a pensar en el retiro del tenis. Su resurrección en los Juegos Olímpicos de Río de 2016, culminando con un título de la Copa
Davis. Y ahora: de vuelta a la final de un Grand Slam después de nueve años.
Ese fue el título que Del Potro conquistó en 2009, cuando superó a Rafael Nadal en semifinales y luego a Roger Federer en la final.
Entonces tenía 20 años y apuntaba para adjudicarse varios más hasta que sus muñecas frenaron una trayectoria que le hubiera puesto a la par de esos colosos del tenis. Acabó perdiéndose 14 torneos de Grand Slam en todo este periodo.
En la final del domingo en el estadio Arthur Ashe, el “gigante gentil” — como el propio Djokovic describe a Del Potro — estará acompañado por una docena de amigos de su ciudad natal de Tandil. Instalados en palcos preferenciales, el grupo le ha imprimido un ambiente futbolero a cada partido del actual número tres del mundo al corear “¡Olé, olé, olé, olé, Delpooo, Delpooo!”.
Resulta que ese grupo de amigos tuvo una función fundamental en el que su potentísima derecha que alcanza las 100 mph (160 kph), uno de los mejores golpes del circuito, resplandezca ahora. También su saque que supera las 100 mph (160 kph) y un revés a dos manos cada vez más eficaz.
Como ocurrió en 2009, Del Potro llega a la final del US Open tras un duelo contra Nadal, uno que terminó con el abandono del español debido a una lesión en la rodilla derecha y tras perder los primeros dos sets. Djokovic, un engañoso sexto cabeza de serie, despachó 6-3, 6-4, 6-2 a Kei Nishikori.
Davis. Y ahora: de vuelta a la final de un Grand Slam después de nueve años.
Ese fue el título que Del Potro conquistó en 2009, cuando superó a Rafael Nadal en semifinales y luego a Roger Federer en la final.
Entonces tenía 20 años y apuntaba para adjudicarse varios más hasta que sus muñecas frenaron una trayectoria que le hubiera puesto a la par de esos colosos del tenis. Acabó perdiéndose 14 torneos de Grand Slam en todo este periodo.
En la final del domingo en el estadio Arthur Ashe, el “gigante gentil” — como el propio Djokovic describe a Del Potro — estará acompañado por una docena de amigos de su ciudad natal de Tandil. Instalados en palcos preferenciales, el grupo le ha imprimido un ambiente futbolero a cada partido del actual número tres del mundo al corear “¡Olé, olé, olé, olé, Delpooo, Delpooo!”.
Resulta que ese grupo de amigos tuvo una función fundamental en el que su potentísima derecha que alcanza las 100 mph (160 kph), uno de los mejores golpes del circuito, resplandezca ahora. También su saque que supera las 100 mph (160 kph) y un revés a dos manos cada vez más eficaz.
Como ocurrió en 2009, Del Potro llega a la final del US Open tras un duelo contra Nadal, uno que terminó con el abandono del español debido a una lesión en la rodilla derecha y tras perder los primeros dos sets. Djokovic, un engañoso sexto cabeza de serie, despachó 6-3, 6-4, 6-2 a Kei Nishikori.








