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¡UNO DE 12!
Vi las imágenes televisivas del juego entre el Atlante y el Atlético San Luis, efectuado en Cancún y lementé la inoperancia de nuestro equipo al mostrar pocas ideas para aspirar al triunfo que le hubiera dado la oportunidad de subir unos peldaños en la clasificación general.
El llamado “equipo del pueblo” del paraíso peninsular, hizo lo necesario para obtener la victoria con dos goles de Pedro Arce y otro de aquel venezolano que “pintaba” para ser un jugadorazo en la máxima división, Giancarlo Maldonado. Por el Atlético, el moreno francés Mohamed Sissoko se encontró con un rechazo del portero y no tuvo problemas para anidar el esférico en las redes atlantistas.
Pero el San Luis, aunque tuvo algunas llegadas, no supo nivelar el marcador. Quiso, pero no pudo y mientras no podía, los Potros le clavaron el tercer y definitivo pepino para quedarse con los tres puntos y dejar a los nuestros con uno solo.
Cuando en la edad juvenil su servidor practicaba el futbol en los llanos potosinos, siempre tenía la certeza de entregar el balón al hombre desmarcado, cuando cobraba un “saque” de banda. En el juego SL-Potros, cuatro cobros de banda equivocados. Quienes pretendieron poner el balón en juego, en cuatro ocasiones sólo en el primer tiempo, lo entregaron al rival, pues siempre lo lanzaban a su compañero cuando éste estaba marcado por dos, tres y hasta por cuatro atlantistas.
Y así, qué desperdicio de cobrar desde la banda. Ya no vi la segunda parte del partido, pues el frío me acicateaba y preferí acurrucarme en mi mullida cama, bajo tres cobijas y me quedé dormido. Luego medio desperté cuando el Atlante lograba su tercera anotación y preferí apagar el televisor pues ¿para qué ver el final de la derrota sanluisina? Ésta ya estaba escrita.
Así las cosas, de doce puntos disputados sólo uno han logrado pues los “atléticos” no ganan ni en casa. ¿Qué necesitan para hacerlo? Sentir más amor por la camiseta, jugar con mayor brío, ser más inteligentes que el rival para burlar las formaciones defensivas a las que se enfrenten y, desde luego, anotar goles y mejorar esa defensita de papel que mostraron durante su visita a Cancún.
Y ahora, mejor a otra cosa, tía Rosa.
Y ESE CHURPIAS ¿QUÉ?
El cronista deportivo dueño de un lenguaje elegante, florido, rico, don Eduardo Camarena, narraba un partido de futbol cuando hizo alusión a un jugador apodado “El Churpias” y en los momentos de hablar ante los micrófonos, aceptó que la palabreja no le era conocida. “A ver quién nos puede ayudar para definir el significado”, dijo.
Y aquí le va la respuesta: “Churpia” es una persona sucia, fea, tal vez mal oliente. Y si al jugador descrito así le decían, pues seguramente que no era un Adonis, ni olía bien, sobre todo después de sudar la gota gorda en la cancha. Espero que la definición llegue a manos del señor Camarena.
BIEN POR LOS SANTOS
El sábado anterior los Santos lograron un nuevo triunfo sobre los Capitanes, en la Liga Nacional de Baloncesto Profesional y aparte de su victoria, es de destacarse la muy aceptable asistencia a las gradas.
Da gusto ver cómo se incrementa el número de aficionados que abarrota las diversas localidades del Auditorio Miguel Barragán, durante los juegos de estos Santos, gracias al buen espectáculo que ofrecen a quienes tienen la fortuna de ser testigos de sus acciones.
ENHORABUENA, CAROLINE Y ROGER
Fue el anterior un fin de semana extraordinario para el deporte blanco, pues en el primer Grand Slam del año efectuado en Australia, la gloria fue para La bellísima danesa Caroline Wosniaki y para Su Majestad, Roger Federer.
Federer amplía a veinte sus títulos de Grand Slam y Caroline tiene la dicha de ganar su primero. Enhorabuena.
Espero que esta semana nos ofrezca sorpresas muy agradables en el deporte: que el Atlético San Luis supere a los Cimarrones y que los Santos sigan hilvanando más y más victorias en la duela del basquetbol nacional. Y para Paola Longoria, mis respetos por su nuevo título obtenido en territorio donde desgobierna el “churpiento” Trump. Así las cosas, hasta el martes próximo, D.M.
Comentarios: miguelmoramartinez@hotmail.com
Vi las imágenes televisivas del juego entre el Atlante y el Atlético San Luis, efectuado en Cancún y lementé la inoperancia de nuestro equipo al mostrar pocas ideas para aspirar al triunfo que le hubiera dado la oportunidad de subir unos peldaños en la clasificación general.
El llamado “equipo del pueblo” del paraíso peninsular, hizo lo necesario para obtener la victoria con dos goles de Pedro Arce y otro de aquel venezolano que “pintaba” para ser un jugadorazo en la máxima división, Giancarlo Maldonado. Por el Atlético, el moreno francés Mohamed Sissoko se encontró con un rechazo del portero y no tuvo problemas para anidar el esférico en las redes atlantistas.
Pero el San Luis, aunque tuvo algunas llegadas, no supo nivelar el marcador. Quiso, pero no pudo y mientras no podía, los Potros le clavaron el tercer y definitivo pepino para quedarse con los tres puntos y dejar a los nuestros con uno solo.
Cuando en la edad juvenil su servidor practicaba el futbol en los llanos potosinos, siempre tenía la certeza de entregar el balón al hombre desmarcado, cuando cobraba un “saque” de banda. En el juego SL-Potros, cuatro cobros de banda equivocados. Quienes pretendieron poner el balón en juego, en cuatro ocasiones sólo en el primer tiempo, lo entregaron al rival, pues siempre lo lanzaban a su compañero cuando éste estaba marcado por dos, tres y hasta por cuatro atlantistas.
Y así, qué desperdicio de cobrar desde la banda. Ya no vi la segunda parte del partido, pues el frío me acicateaba y preferí acurrucarme en mi mullida cama, bajo tres cobijas y me quedé dormido. Luego medio desperté cuando el Atlante lograba su tercera anotación y preferí apagar el televisor pues ¿para qué ver el final de la derrota sanluisina? Ésta ya estaba escrita.
Así las cosas, de doce puntos disputados sólo uno han logrado pues los “atléticos” no ganan ni en casa. ¿Qué necesitan para hacerlo? Sentir más amor por la camiseta, jugar con mayor brío, ser más inteligentes que el rival para burlar las formaciones defensivas a las que se enfrenten y, desde luego, anotar goles y mejorar esa defensita de papel que mostraron durante su visita a Cancún.
Y ahora, mejor a otra cosa, tía Rosa.
Y ESE CHURPIAS ¿QUÉ?
El cronista deportivo dueño de un lenguaje elegante, florido, rico, don Eduardo Camarena, narraba un partido de futbol cuando hizo alusión a un jugador apodado “El Churpias” y en los momentos de hablar ante los micrófonos, aceptó que la palabreja no le era conocida. “A ver quién nos puede ayudar para definir el significado”, dijo.
Y aquí le va la respuesta: “Churpia” es una persona sucia, fea, tal vez mal oliente. Y si al jugador descrito así le decían, pues seguramente que no era un Adonis, ni olía bien, sobre todo después de sudar la gota gorda en la cancha. Espero que la definición llegue a manos del señor Camarena.
BIEN POR LOS SANTOS
El sábado anterior los Santos lograron un nuevo triunfo sobre los Capitanes, en la Liga Nacional de Baloncesto Profesional y aparte de su victoria, es de destacarse la muy aceptable asistencia a las gradas.
Da gusto ver cómo se incrementa el número de aficionados que abarrota las diversas localidades del Auditorio Miguel Barragán, durante los juegos de estos Santos, gracias al buen espectáculo que ofrecen a quienes tienen la fortuna de ser testigos de sus acciones.
ENHORABUENA, CAROLINE Y ROGER
Fue el anterior un fin de semana extraordinario para el deporte blanco, pues en el primer Grand Slam del año efectuado en Australia, la gloria fue para La bellísima danesa Caroline Wosniaki y para Su Majestad, Roger Federer.
Federer amplía a veinte sus títulos de Grand Slam y Caroline tiene la dicha de ganar su primero. Enhorabuena.
Espero que esta semana nos ofrezca sorpresas muy agradables en el deporte: que el Atlético San Luis supere a los Cimarrones y que los Santos sigan hilvanando más y más victorias en la duela del basquetbol nacional. Y para Paola Longoria, mis respetos por su nuevo título obtenido en territorio donde desgobierna el “churpiento” Trump. Así las cosas, hasta el martes próximo, D.M.
Comentarios: miguelmoramartinez@hotmail.com







