La hazaña auriazul de hace 50 años

El San Luis llega a Primera División, y para mayor orgullo de los potosinos, seis jugadores surgidos del solar tunero figuraron en el cuadro titular

La hazaña auriazul de hace 50 años

CAMPEONES DEL MÉXICO 70

En el año del Campeonato Mundial de 1970, la FEMEXFUT organizó un torneo conmemorativo, los "Auriazules", empezaron jugando bajo las órdenes de José Luis Sánchez, ex –portero que jugó para Cruz Azul y Pachuca, al que llamaban el "Dandy" por su impecable forma de vestir, parecida a la de un "gentleman".

     Pero Sánchez duró muy poco en el mando, la directiva decidió despedirlo debido a que su conducta personal no era la idónea ni un buen ejemplo para sus pupilos, decidiendo traer a Salvador "Chava" Reyes, uno de los más grandes jugadores en todos los tiempos del balompié mexicano.

     Reyes que había sido seleccionado nacional y ex –integrante del glorioso equipo de Chivas Rayadas del Guadalajara, era un ídolo de los aficionados de todo el país.

     El tapatío no tenía ninguna experiencia como entrenador, pero su personalidad, su carisma y vastos conocimientos adquiridos a lo largo de una gloriosa trayectoria deportiva, pero sobre todo su forma de hacer equipo, y la gran comunicación que tenía con el jugador, lo hicieron sacar adelante al San Luis, conquistando el título de la Copa México 70.

     El nombre de nuestra entidad se escuchaba en todos los rincones de la República, resonando como un eco de gloria. Cuatro títulos en un año se habían conquistado y lo mejor aún por venir.

     Salvador únicamente venía a dirigir, pero a solicitud de la directiva se calzó los botines, que tanta gloria dieron al campeonísimo Guadalajara y a la selección Nacional, dentro y fuera del país.

     Al inicio de la campaña, Salvador era auxiliado por el Prof. Ángel Robles, pero en la primera parte del torneo, la directiva decidió prescindir de sus servicios, por lo que nuevamente, como solía pasar cuando despedían a un entrenador, me dieron el encargo de colaborar en la preparación física y como auxiliar técnico de Chava Reyes, que había sido mi ídolo en la niñez.

     Cuando Pancho Leos y Ramón Gómez me lo comunicaron, no sabía si era una broma o en serio. Pero era realidad, estaría cooperando con Salvador, cuando recién apenas acababa de cumplir 20 años de edad, pero había que encarar ese compromiso de la mejor manera posible, y creo que al final lo conseguimos.

     Al principio las cosas no salieron bien, los aficionados y dirigentes empezaban a impacientarse, porque el equipo no goleaba como los tenía acostumbrados en la Tercera División, en donde "normalmente" masacraba a sus rivales, lo que ocasionó que Chava dejara de jugar algunos partidos.

     Algunos villamelones, comentaban que Reyes frenaba al equipo, contrastando con la rapidez y la juventud de sus pupilos.

     Después de un análisis, y de replantear bien las cosas, Salvador volvió a las canchas para impulsar con su toque privilegiado y talento a los veloces y jóvenes atacantes. Entonces Carrizales lució como nunca, y a su vez hizo que Marino Guevara y Julio Valadez explotaran sus recursos de hombres de área.

LABOR DE EQUIPO 

Y AMOR A UNOS COLORES

Con el retorno de Chava al cuadro potosino, las cosas volvieron a su normalidad, y las victorias vinieron como resultado del esfuerzo, trabajo y entrega de todos los que conformaban el plantel 

y cuerpo técnico. Jornadas difíciles, públicos hostiles, canchas pésimas, rivales que peleaban con el alma el triunfo, pero todo ello sucumbió ante la fuerza, habilidad, coraje, profesionalismo y el amor a esa camiseta del equipo auriazul, que donde quiera que se presentaba llenaba estadios, por más grande que fuera su aforo.

EL MOMENTO CULMINANTE

El momento culminante del balompié potosino fue el primero de agosto de 1971, recién había dado el silbatazo final el árbitro Enrique Mendoza Guillén, en el juego contra los Jabatos de Nuevo León, la locura y la euforia contenida de semanas atrás estallaron en la cancha del Plan de San Luis.

     Miles de aficionados de pie al unísono y a todo pulmón, y con la alegría y emoción desbordadas gritaban eufóricos "campeones, campeones, campeones". "San Luis, San Luis, San Luis".

     El equipo de la camiseta a rayas azules y amarillas-oro ganaba el título de campeón de Segunda División, y con él, el ascenso a la Primera, esa categoría que parecía haber estado vedada por muchos años para el futbol sanluisino. La ciudad entera estaba de fiesta, la multitud que desde temprana hora se congregó en el graderío, no se contuvo e invadió la cancha paseando a todos los integrantes del equipo monarca en hombros, al estilo taurino, como en las tardes de gloria y triunfo, celebrando junto a esos hombres, un sueño largamente acariciado; tener futbol de Primera División.

HAZAÑA EN MÉXICO

Y junto con el campeonato de la Segunda División y el ascenso, ese primero de agosto de 1971, se consumó la primera hazaña en el futbol mexicano: el que un equipo consiguiera dos ascensos consecutivos en un plazo tan breve. ¡En tan sólo dos años se llegó de tercera a primera! Nadie lo había hecho antes.

     Esta hazaña, sólo la han logrado en el mundo dos o tres equipos. Los auriazules fueron los segundos en realizarla. El hecho ha quedado en los anales y en los libros de los récords del balompié mundial.

¡SAN LUIS DE FIESTA!

Aquel día de la coronación en segunda, la afición festejó como nunca. Salió a la calle a pregonar a los cuatro vientos la hazaña de sus jugadores. Y como no.

     Los que tuvimos la satisfacción de vivir esos momentos inolvidables lo recordaremos siempre. En nuestra mente y en nuestro corazón siguen vivas aquellas escenas y esos momentos. La fiesta empezó, cuando el árbitro Enrique Mendoza Guillén dio el silbatazo con que terminaba el juego, y terminó rayando el alba de otro nuevo día.

     Las banderolas auriazules ondearon triunfantes al aire. Los actores de la hazaña fueron paseados en hombros en la pista del estadio Plan de San Luis, mientras tanto aficionados arriba de camiones al descubierto, recorrieron los siete barrios, por las angostas y empedradas calles de esta capital. Las fiestas particulares se multiplicaron ese día y se prolongaron por la noche.

SEIS POTOSINOS EN 

EL CUADRO TITULAR

Y para mayor orgullo de los potosinos, seis jugadores surgidos del solar tunero figuraron en el cuadro titular, pues supieron ganarse con su futbol de calidad y entrega un puesto en la alineación del equipo campeón. David Hernández en el arco, José Camacho, Marco Antonio Martínez, (el capitán) Vicente Orozco Malacara y David Atisha en la zaga, y Antonio Carrizales en el ataque eran sanluisinos, más de la mitad del equipo. Nunca en un equipo que asciende se había visto semejante caso.

DIRIGENTES VISIONARIOS

Sin duda que jugadores y cuerpo técnico cumplieron su cometido, pero es justo decirlo que los jóvenes dirigentes, supieron ser visionarios y conocedores del futbol, logrando tener gran acierto en las contrataciones de Salvador Reyes y de los refuerzos que encajaron perfectamente para lograr el ascenso.

IMPORTANTE APOYO 

DE PORRA Y PÚBLICO

Mención especial, y es justo decirlo, que importante fue el apoyo e impulso que otorgó la afición y en general los potosinos, de la capital y del interior del Estado, en la consecución del título y el ascenso a Primera División. Toño García y sus apóstoles apoyaron al equipo tanto en las malas como en las buenas, y su presencia en todos los estadios fue factor primordial en tales hazañas deportivas.

PLANTEL QUE LOGRÓ 

LA HAZAÑA HACE 50 AÑOS

DIRECTIVOS. Ramón Gómez, Saad Sarquis, Francisco Leos Herrera, Jorge García Suárez, Norberto Iwadare Azuma, Alfredo Ueda Noda, Enrique Villarreal Guerra, Jacobo Payán Lattuf.

Roberto Palacios fue el gerente y Socorro Alonso la secretaria del club, José Torres Operador del transporte.

JUGADORES. David Hernández Puente, Domingo Roberto Ramírez Amaya, José Ernesto Camacho Serrato, Marco Antonio Martínez Uresti (capitán), Heriberto Lizaola Barba, Héctor David Atisha Castillo, Carlos Arteaga Hernández, Ernesto Rojas Martínez, Antonio Carrizales Nava, Marino Guevara Ramírez, Salvador Reyes Monteón, Julio Valadez, José Luis Reyes, Jorge Zambrano, Vicente Orozco Malacara, Agustín Ortega Pinto, Rafael Loeza Santaolaya, Francisco Javier Romo Ornelas, José Luis Olalde Nieto, Darío Gamboa Ibáñez, Ángel Guillén Mercado, Pedro Muñoz Zapata.

CUERPO TÉCNICO. Salvador Reyes Monteón, director Técnico; Antonio Loría De Regil, auxiliar técnico y preparador físico; doctor Carlos Martínez Monjaraz, médico oficial; Salvador Guevara, masajista y José Almendárez Moreno, utilero.