Naroyuki Koasicha, una de las deportistas más destacadas de SLP

Naro fue una de las pioneras del boxeo femenil en San Luis Potosí y en México

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Naroyuki Koasicha, una de las deportistas más destacadas de SLP

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Ángeles Naroyuki Koasicha Martínez, es sin duda una de las más destacadas deportistas de la última década en San Luis Potosí, que transitó de una disciplina tan estética como es la gimnasia artística, a la dura práctica del boxeo, donde ha destacado de manera por demás relevante, tanto en el ámbito amateur como profesional, habiendo llegado a disputar un campeonato mundial en el extranjero.

Desde muy temprana edad, practicó la gimnasia artística en el Centro Gydman, bajo la exigente y atinada dirección del profesor Rafael Esparza López, y tras largos ocho años de entrenamientos y múltiples competencias, tanto dentro como fuera del estado, Naroyuki fue adquiriendo una idónea formación deportiva, forjándose una gran mentalidad triunfadora y una fuerte disciplina, con las que ha afrontado el deporte y la vida misma.

De una familia eminentemente boxística, pues su hermano Rómulo es también boxeador, y su papá Armando Koasicha Hipólito, mánager, Naroyuki cambió los aparatos gimnásticos como las barras asimétricas, la viga de equilibrio y el caballo con arzones, por la pera, el costal y la cuerda, y se dedicó de lleno a la práctica del deporte de los puños, la idea inicial de ella era solo entrenar para mantenerse en condición física, pero el ámbito del boxeo le atrajo y se quedó para bien del deporte potosino.

Con escasos 13 años, el pasar de una disciplina a otra tan contrastante, generó algunas críticas en círculos familiares de parientes lejanos, porque prácticamente ella fue una de las pioneras del boxeo femenil en San Luis Potosí y en México, “pero siempre conté y sigo contando con el apoyo de mis padres y hermanos, que son los que me importaban, así como de mis amigos”.

Un día le dijo a su papá, que es entrenador de boxeo, que quería practicar solo como ejercicio, y me llevó al gimnasio municipal donde él entrenaba a muchachos de barrio y colonias, “y desde que llegué ahí, siempre fui tratada con mucho respeto por todos, pero sin gozar de ningún privilegio solo por ser mujer o la hija del entrenador, al poco tiempo de estar entrenando le pedí a mi papá que me pusiera a pelear, estaba consciente de que era un deporte muy demandante y que debería comprometerme, para prepararme lo mejor posible para no hacer el papelazo”.

Y así fue como Naroyuki incursionó en el boxeo y a partir de ahí participó en cuanto torneo se organizaba, llegando a conquistar ocho medallas de primer lugar en las Olimpiadas Nacionales representando a nuestro estado, y los campeonatos nacionales de Primera Fuerza en los años del 2007 al 2012 en las divisiones de los pesos gallo, pluma y ligero. Estos logros le valieron para ser nominada como la mejor deportista de San Luis Potosí en el año 2012.

En su etapa como amateur, peleó en setenta combates, de los cuales ganó 65 y solo perdió 5, habiendo sido seleccionada nacional, logrando el subcampeonato panamericano juvenil, para obtener el derecho de representar a México en el campeonato mundial celebrado en la Isla de Barbados en el 2010.

Naro, que actualmente tiene ya 28 años de edad, es una boxeadora con un estilo ofensivo, que siempre va para adelante, combatiendo con gran intensidad, sin eludir para nada el intercambio de golpes, donde sus mejores atributos son el gancho al hígado y el recto de derecha a la cara de la oponente, fiel al estilo de los grandes guerreros orientales.

Con unos cuantos años en el amateurismo, dio el salto al boxeo profesional, habiendo debutado el 13 de abril del 2013, en combate celebrado en la capital del país, empatando con Nancy Velásquez de la Ciudad de México, pero sorprendiendo a los aficionados y prensa capitalina por su buen boxeo y valentía arriba del ring.

Desde su presentación en el boxeo de paga, Naroyuki ha sostenido un total de 12 peleas, de las cuales ha ganado 8, empatado1 y perdiendo 3, una de ellas cuando el 13 de noviembre del 2017 disputó el campeonato mundial de los pesos súper gallos, en Francia, ante la peleadora gala, Segolene Lefebvre, perdiendo por decisión dividida, muy apretada, que se resolvió por el escaso margen de un punto de diferencia. Cabe hacer hincapié que nunca ha sido noqueada.

Tras disputar el título mundial en el 2017, una lesión en el manguito rotador de un hombro la forzó a alejarse eventualmente de los ring, siendo sometida a una intervención quirúrgica, y tras una recuperación larga, finalmente pudo quedar bien y volver a los entrenamientos, pero por la pandemia, al igual que el mundo boxístico, se vio impedida de subir a un ring.

Dice que el receso obligado por la cuarentena sanitaria, le ha servido para tomarse un descanso, y para planear su retorno al boxeo, por lo que tan pronto acabe esta contingencia reanudara su preparación, con miras a volver a colocarse en el ranquin nacional y por qué no, buscar alguna pelea de campeonato.

Comenta que una vez que llegue la hora del retiro de los cuadriláteros, se dedicará a algunos proyectos personales y deportivos, dice no visualizarse a futuro como entrenadora, “me gusta, pero creo que me agradaría más apoyar al boxeo potosino, como dirigente, es hora de ir aplicando mis conocimientos académicos que obtuve como Licenciada en Administración del Deporte, pues hace falta un programa sólido en nuestra disciplina”.

Cabe hacer mención, que Naroyuki Koasicha, se recibió como Licenciada en Administración del Deporte en el 2013, siendo la primera generación de esta licenciatura en todo el estado potosino y en la Universidad del Centro de México. Al año siguiente, se tituló como tal, obteniendo una mención honorífica, por su excelente desempeño académico en la carrera.

Hace poco, realizó un viaje a Japón, visitando Okinawa la tierra de sus ancestros, y dice que esta llevando a cabo una investigación del origen de la familia y de su apellido paterno, agrega que esto la tiene muy entusiasmada y motivada, y que parte de su tiempo lo dedicará a ello.

Por último, señala que la pandemia es motivo para que los mexicanos, particularmente los potosinos, unifiquemos voluntades, seamos solidarios y actuemos con mayor responsabilidad, para mitigar los efectos del Covid-19, y así colaboremos todos, para que entre más pronto regresemos a nuestras actividades habituales.