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OAKLAND, California.- El entrenador de los Warriors, Steve Kerr, se refirió a la estrella de los Pelicans, Anthony Davis, como “uno de los mejores jugadores que hay en el planeta”.
Eso significa que la defensa de Golden State enfrentará un reto muy distinto a lo que San Antonio presentó en la primera ronda de los playoffs de la NBA cuando Nueva Orleans los visite para el primer partido de su serie semifinal de la Conferencia del Oeste la noche del sábado en la casa de los campeones de la NBA.
La causa será el ritmo, los creadores de jugadas y, desde luego, la carga que representa Davis, quien en esta postemporada promedia 33 puntos, 12 rebotes y 2.8 tapones por encuentro.
Nueva Orleans llegó a este punto en la campaña a pesar de haber perdido tres meses atrás a su centro estelar, DeMarcus Cousins, por una ruptura del tendón de Aquiles que lo marginaría el resto de la temporada. Pero fue en ese momento cuando Davis cree que los Pelicans se crecieron.
“Fue muy duro. Todavía seguíamos aprendiendo cuando él estaba aquí”, comentó Davis. “Todavía estábamos en las primeras etapas de tratar de descifrar cómo cerrar los partidos, cómo jugar juntos, las asignaturas defensivas.
“Y empezamos a hacerlo antes de que se lastimara. Luego nos caímos y tuvimos que cambiar todo de nuevo”.








