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Juicio en Miami por asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse

El sur de Florida fue centro de planificación y financiamiento del complot para derrocar a Moïse.

Por AP

Marzo 10, 2026 06:54 p.m.

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Juicio en Miami por asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse

MIAMI (AP) — La codicia, la arrogancia y el poder fueron las fuerzas que impulsaron a cuatro hombres acusados en Estados Unidos de asesinar al presidente haitiano Jovenel Moïse en 2021, manifestaron los fiscales el martes durante los alegatos iniciales.

Juicio y alegatos iniciales en Miami

Los fiscales federales y los abogados defensores comenzaron a presentar sus alegatos iniciales en el juicio en Miami contra Arcangel Pretel Ortiz, Antonio Intriago, Walter Veintemilla y James Solages. Están acusados de conspirar en el sur de Florida para secuestrar o matar al gobernante de Haití.

El fiscal federal adjunto Sean McLaughlin le dijo al jurado que el caso no era complicado: los acusados querían tomar el poder y enriquecerse.

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"Tan arrogantes y seguros de sí mismos, como demostrará la evidencia, y pensando tan poco en la República de Haití y su pueblo, realmente creyeron que podían lograrlo", afirmó McLaughlin.

Los abogados defensores sostuvieron que la investigación iniciada en Haití fue un desastre total y que sus clientes fueron manipulados para cargar con la culpa de un golpe interno.

"Una vez que se empieza con el pie izquierdo, es difícil confiar en todo lo que viene después", afirmó Orlando do Campo, el abogado de Ortiz.

Planificación y conspiración en el sur de Florida

Moïse fue asesinado el 7 de julio de 2021, cuando cerca de dos docenas de mercenarios extranjeros, en su mayoría de Colombia, atacaron su casa cerca de Puerto Príncipe, indicaron las autoridades. Martine, la esposa de Moïse, resultó herida durante el ataque y fue trasladada a Estados Unidos para recibir tratamiento de emergencia.

Según documentos judiciales, el sur de Florida sirvió como un lugar central para planificar y financiar el complot para derrocar a Moïse y reemplazarlo por alguien elegido por los conspiradores.

Ortiz e Intriago eran directivos de Counter Terrorist Unit Federal Academy y Counter Terrorist Unit Security, conocidas en conjunto como CTU, y Veintemilla era directivo de Worldwide Capital Lending Group. Ambas empresas tenían su sede en el sur de Florida.

Los tres hombres enfrentan posibles condenas de cadena perpetua. Cada uno se ha declarado inocente. La jueza federal de distrito Jacqueline Becerra ha reservado más de dos meses para el juicio.

Los investigadores dicen que los conspiradores inicialmente favorecieron a Christian Sanon, un ciudadano con doble nacionalidad haitiana y estadounidense, para reemplazar a Moïse. Solages era un representante de CTU en Haití que coordinaba con Sanon y otros, señalaron las autoridades.

Los conspiradores se reunieron en el sur de Florida en abril de 2021 y acordaron que, una vez en el poder, Sanon otorgaría contratos a CTU para proyectos de infraestructura, fuerzas de seguridad y equipo militar, según los investigadores. Worldwide Capital aceptó ayudar a financiar el golpe, al extender a CTU una línea de crédito de 175.000 dólares y enviar dinero a coconspiradores en Haití para comprar municiones, indicaron las autoridades.

CTU contrató inicialmente a unos 20 colombianos con entrenamiento militar para brindar seguridad a Sanon. Los conspiradores también pasaron meses obteniendo armas y chalecos antibalas e intentando construir relaciones con pandillas haitianas, dijeron las autoridades.

Para junio de 2021, los conspiradores se dieron cuenta de que Sanon no tenía ni las capacidades constitucionales ni el apoyo popular suficiente para convertirse en presidente. Entonces respaldaron a Wendelle Coq Thélot, una exjueza del Tribunal Superior de Haití. Murió en enero de 2025 mientras seguía prófuga.

Los abogados defensores dijeron al jurado que Sanon se acercó a sus clientes a inicios de 2021 con planes para liberar a Haití de Moïse, quien había prolongado su mandato como presidente y enfrentaba críticas de ciudadanos haitianos, políticos de Estados Unidos y funcionarios de las Naciones Unidas.

Emmanuel Perez, abogado de Intriago, afirmó que el grupo trabajaba con agentes del FBI, funcionarios de la embajada de Estados Unidos y miembros del gobierno haitiano en lo que creían que era el arresto legal de un presidente criminal.

La defensa ha señalado a Joseph Félix Badio, un exfuncionario del gobierno haitiano que fue arrestado en Haití en 2023, como el cerebro detrás de un plan para usar el arresto del presidente para asesinar a Moïse. Los abogados defensores alegan que Moïse ya había sido asesinado por hombres vestidos como policías haitianos cuando la fuerza de seguridad colombiana llegó para arrestarlo.

El abogado de Solages, Jonathan Friedman, dijo que el grupo tenía una orden de arresto real firmada por un juez. Éste afirmó más tarde que la orden fue firmada bajo coacción.

"Ninguna de las personas aquí en juicio lo sabía", sostuvo Friedman.

Marissel Descalzo, abogada de Veintemilla, se reservó el derecho de presentar su alegato inicial después de que el gobierno exponga su caso.

Otras cinco personas se han declarado culpables previamente de cargos de conspiración en Estados Unidos y cumplen condenas de cadena perpetua. Una sexta persona fue sentenciada a nueve años de prisión tras declararse culpable de proporcionar chalecos antibalas a los conspiradores. El juicio de Sanon se programará más adelante.

Además de las 11 personas arrestadas y procesadas en Estados Unidos, otras 20, entre ellas, 17 soldados colombianos y tres funcionarios haitianos, enfrentan cargos en Haití. La violencia de las pandillas, las amenazas de muerte y un sistema judicial en ruinas han frenado la investigación.