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Brasilia, Bra.- El ultraderechista Jair Bolsonaro, claro favorito para las elecciones del domingo en Brasil, se valió de la prisión de Luiz Inácio Lula da Silva para agredir al progresista Fernando Haddad, quien volvió a alertar sobre el “odio” que encarna su adversario.
Ambos candidatos, que disputarán la segunda vuelta del domingo, quemaron sus últimos cartuchos en la televisión, uno de los principales medios para la propaganda política en el país, y lo hicieron con el mismo tono encendido que ha dominado sus campañas.
Bolsonaro atacó por el flanco de la corrupción, uno de los más incómodos para el Partido de los Trabajadores (PT), cuyo principal referente es el exmandatario Lula, en la cárcel desde abril pasado y quien fue sustituido como candidato presidencial por Haddad.
“La corrupción es una plaga que saca la comida de la mesa, que saca a los niños de la escuela” e impide el desarrollo de un país, afirmó un locutor en el espacio de Bolsonaro, en el cual se reiteró que Haddad “fue a la cárcel a pedir la bendición de Lula” para ser candidato. “Soy una amenaza para los corruptos”, declaró en su último espacio de propaganda por televisión.
El candidato progresista, por su parte, insistió en que apoyar al candidato de la ultraderecha supondrá favorecer “el odio y la violencia” en Brasil.
Ambos candidatos, que disputarán la segunda vuelta del domingo, quemaron sus últimos cartuchos en la televisión, uno de los principales medios para la propaganda política en el país, y lo hicieron con el mismo tono encendido que ha dominado sus campañas.
Bolsonaro atacó por el flanco de la corrupción, uno de los más incómodos para el Partido de los Trabajadores (PT), cuyo principal referente es el exmandatario Lula, en la cárcel desde abril pasado y quien fue sustituido como candidato presidencial por Haddad.
“La corrupción es una plaga que saca la comida de la mesa, que saca a los niños de la escuela” e impide el desarrollo de un país, afirmó un locutor en el espacio de Bolsonaro, en el cual se reiteró que Haddad “fue a la cárcel a pedir la bendición de Lula” para ser candidato. “Soy una amenaza para los corruptos”, declaró en su último espacio de propaganda por televisión.
El candidato progresista, por su parte, insistió en que apoyar al candidato de la ultraderecha supondrá favorecer “el odio y la violencia” en Brasil.








