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Mogadiscio, Somalia.- El estallido de tres coches bomba frente a un lujoso hotel de la capital de Somalia, Mogadiscio, dejó al menos 20 muertos y 17 heridos en un nuevo ataque del grupo yihadista Al Shabab, confirmó el servicio de ambulancias.
Los coches bomba estallaron en hora punta en una de las calles más concurridas de la capital, a pocos metros de la rotonda KM 4, un punto de control y acceso al aeropuerto internacional de Mogadiscio y donde se encuentran varios hoteles y restaurantes.
Los dos primeros coches bomba explotaron casi de forma simultánea en torno a las 16.00 hora local (13.00 GMT) en el exterior del lujoso hotel Sahafi.
Y la tercera explosión, unos 20 minutos después, ocurrió en un automóvil estacionado en el aparcamiento del hotel Hayat, en la parte trasera del Sahafi.
Los dos hoteles se encuentran en una de las calles más transitadas de Mogadiscio y a pocos metros del KM4, un cruce de calles que cuenta en sus cercanías con la sede del Departamento de Investigación Criminal (CID) y multitud de bares y restaurantes.
Entre los muertos figura el propietario del Sahafi, Abdifitaax Abdirashiid Shire, cuyo padre a su vez murió en un atentado similar contra el mismo hotel en 2015, según la radio local Dalsan.
El grupo yihadista Al Shabab reivindicó la autoría de los ataques y varios de los terroristas fueron abatidos cuando intentaron entrar al hotel, según confirmaron fuentes de seguridad a la radio Dalsan.
El comisario de la Unión Europea para la Cooperación Internacional y el Desarrollo, Neven Miminca, señaló que “la UE está con África en su lucha contra el terrorismo”.
Este jueves, un parlamentario del estado de Hirshabelle, región en el sur de Somalia, falleció en otro ataque después de que explotara una bomba colocada en los bajos de su coche a la salida de un conocido restaurante de la capital somalí.
El grupo fundamentalista fue expulsado de la capital en 2011, pero aún mantiene gran influencia y perpetra ataques constantes a distintos objetivos, civiles y políticos.
Al Shabab, que se afilió en 2012 a la red Al Qaeda, controla parte del territorio en el centro y el sur del país y aspira a instaurar en Somalia un Estado islámico de corte wahabí.
Los coches bomba estallaron en hora punta en una de las calles más concurridas de la capital, a pocos metros de la rotonda KM 4, un punto de control y acceso al aeropuerto internacional de Mogadiscio y donde se encuentran varios hoteles y restaurantes.
Los dos primeros coches bomba explotaron casi de forma simultánea en torno a las 16.00 hora local (13.00 GMT) en el exterior del lujoso hotel Sahafi.
Y la tercera explosión, unos 20 minutos después, ocurrió en un automóvil estacionado en el aparcamiento del hotel Hayat, en la parte trasera del Sahafi.
Los dos hoteles se encuentran en una de las calles más transitadas de Mogadiscio y a pocos metros del KM4, un cruce de calles que cuenta en sus cercanías con la sede del Departamento de Investigación Criminal (CID) y multitud de bares y restaurantes.
Entre los muertos figura el propietario del Sahafi, Abdifitaax Abdirashiid Shire, cuyo padre a su vez murió en un atentado similar contra el mismo hotel en 2015, según la radio local Dalsan.
El grupo yihadista Al Shabab reivindicó la autoría de los ataques y varios de los terroristas fueron abatidos cuando intentaron entrar al hotel, según confirmaron fuentes de seguridad a la radio Dalsan.
El comisario de la Unión Europea para la Cooperación Internacional y el Desarrollo, Neven Miminca, señaló que “la UE está con África en su lucha contra el terrorismo”.
Este jueves, un parlamentario del estado de Hirshabelle, región en el sur de Somalia, falleció en otro ataque después de que explotara una bomba colocada en los bajos de su coche a la salida de un conocido restaurante de la capital somalí.
El grupo fundamentalista fue expulsado de la capital en 2011, pero aún mantiene gran influencia y perpetra ataques constantes a distintos objetivos, civiles y políticos.
Al Shabab, que se afilió en 2012 a la red Al Qaeda, controla parte del territorio en el centro y el sur del país y aspira a instaurar en Somalia un Estado islámico de corte wahabí.








