Condenan a 10 años de prisión a Sharif

El exprimer ministro paquistaní Nawaz Sharif asegura que está “preparado” para ir a prisión

Condenan a 10 años de prisión a Sharif

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Islamabad, Pakistán.- El ex primer ministro paquistaní Nawaz Sharif fue condenado en ausencia a 10 años de cárcel por no explicar la compra de cuatro pisos de lujo en Londres, un año después de ser inhabilitado y a tan solo tres semanas de que se celebren unas cruciales elecciones generales en Pakistán.

Tras una larga y caótica jornada en la que se aplazó el anuncio de la sentencia cinco veces y entre fuertes medidas de seguridad, el juez del Buró de Responsabilidad Nacional (NAB) Mohamed Bashir anunció una condena de 10 años de cárcel y una multa de 8 millones de libras (9 millones de euros) para el tres veces primer ministro.

“La defensa no ha sido capaz de demostrar cómo fueron adquiridos los pisos y cuál fue la fuente del dinero”, manifestó a Efe el fiscal del caso Sardar Muzaffar, quien añadió que se ha ordenado la incautación de las propiedades adquiridas por la familia del político en 1993.

Maryam, hija de Sharif y considerada su heredera política, fue condenada a siete años por la propiedad de los pisos, a un año más por presentar documentos falsos y se le impuso además una multa de 2 millones de libras (unos 2.5 millones de euros).

El marido de Maryam, Mohamed Safdar Awan, ha sido condenado también a un año de cárcel por no cooperar.

El fiscal indicó que los Sharif tienen 10 días para apelar la decisión, aunque para tener derecho a ello deben ser arrestados antes y de momento tanto Nawaz como Maryam se encuentran en Londres, donde la esposa del político está siendo tratada de cáncer.

Nawaz Sharif ha aseverado que volverá a Pakistán de la capital británica en cuanto su mujer enferma de cáncer recobre la conciencia y anotó que está “preparado” para ir a la cárcel.

“En cuanto Kulsoom Nawaz sea desconectada del respirador artificial y recupere el sentido, volveré (...). Si el castigo por evitar que se roben votos es la cárcel, estoy preparado para ir a prisión”, aseguró Sharif en una comparecencia ante los medios en Londres, donde su esposa se encuentra ingresada en un hospital.

El político paquistaní afirmó que la sentencia en su contra no se debe a los cargos de corrupción de los que se le acusaba, sino que es un castigo por “desviar 70 años de historia de Pakistán a la dirección adecuada”, en aparente referencia a las épocas de gobierno militar.

“Continuaré con esta lucha incluso desde la cárcel”, prometió.