Continúa la presión en frontera polaca

Moscú, Rusia.- La ONU inspeccionó el improvisado centro de acogida que Bielorrusia abrió cerca del puesto de control fronterizo de Bruzgui para los cerca de 2.000 migrantes que quieren llegar a la Unión Europea (UE) través de Polonia, donde la Guardia Fronteriza continúa registrando intentos de cruce aunque menos.
Por segunda vez desde el pasado día 11, el jefe en Bielorrusia de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), Mulusew Mamo, y su compañera de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), Mahym Orazmuhamedova, se trasladaron a Bruzgui para evaluar la situación de los migrantes varados, en su mayoría procedentes de Oriente Medio.
La oficina de la OIM en Bielorrusia indicó este sábado en Twitter que hay 1.833 personas acogidas en la nave industrial de Bruzgui abierta desde el pasado día 16.
A diferencia de la semana pasada, cuando los migrantes estaban en campamentos improvisados en el bosque cerca del puesto de control fronterizo, enfrentándose el frío y la lluvia, ahora en el centro logístico “las condiciones son mucho mejores”, dijo Mamo.
Pero añadió que ello no quiere decir que las condiciones sean buenas. “Faltan muchas cosas”, afirmó a medios bielorrusos y rusos.
Explicó que los migrantes se quejaron sobre todo de la falta de comida, servicios médicos, medicamentos y ropa.
Mientras, Polonia sigue notificando intentos de migrantes de cruzar la frontera y, aunque hay menos que en los dos días anteriores, las cifras demuestran que la crisis no cesa.
El viernes se registraron 195 intentos de grupos de personas que arrojaron piedras y otros objetos a la policía, según dijo hoy en Twitter la Guardia Fronteriza polaca. El jueves hubo 255 intentos y el miércoles 501.
En el lado bielorruso, la Comisión Estatal de Fronteras afirmó que “actualmente, la situación en la frontera sigue siendo tensa” pero, dijo, por culpa de Polonia, Lituania y Letonia, que “continúan con sus intentos de expulsar a los refugiados por la fuerza”.






