Desastre tras el colapso de una presa en Ucrania

Jersón, Ucrania.- Una importante represa en el sur de Ucrania colapsó el martes, inundando poblados, poniendo en peligro las cosechas y amenazando con interrumpir el suministro de agua potable, mientras los dos bandos en guerra se apresuraban a evacuar a los residentes y se culpaban el uno al otro por la destrucción.
Ucrania acusó a las fuerzas rusas de hacer explotar la presa y central hidroeléctrica de Kajovka, en el río Dniéper, en una zona que ha estado bajo control de Moscú desde hace más de un año. Por su parte, funcionarios rusos culparon a los ataques militares ucranianos en la región, donde el río separa a las dos partes.
De momento no fue posible verificar las afirmaciones contradictorias sobre el colapso.
Funcionarios rusos y ucranianos hablaron de un “desastre ecológico” y un “acto terrorista” para describir el torrente de agua que salía de la represa colapsada y empezaba a vaciar un embalse ubicado río arriba, el cual es considerado uno de los más grandes de todo el mundo.
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski señaló que se trataba del “desastre ambiental causado por el hombre más grande de las últimas décadas en Europa”. El secretario general de la ONU, António Guterres, dijo que fue “otra devastadora consecuencia de la invasión rusa de Ucrania”.
El colapso de la presa, que ambas partes temían que ocurriera desde hace tiempo, añadió una nueva dimensión a la guerra de Rusia en Ucrania.
De momento se desconoce por qué alguno de los dos bandos podría destruir la presa, y su colapso podría ser producto de un deterioro gradual. Territorios controlados tanto por Rusia como por Ucrania estaban en peligro.
El ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigu, afirmó que Ucrania destruyó la presa para evitar ataques rusos en la región de Jersón luego de lo que describió como una contraofensiva ucraniana fallida.
Zelenskyy dijo que las fuerzas rusas provocaron una explosión dentro de la estructura de la represa a las 2:50 de la madrugada y que unos 80 asentamientos estaban en peligro.
Pero el vocero del Kremlin, Dmitry Peskov, señaló que el incidente había sido “un acto deliberado de sabotaje del bando ucraniano” dirigido a cortar el suministro de agua a Crimea.
El incidente generó indignación a nivel internacional, incluyendo la del canciller de Alemania, Olaf Scholz, y del secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, quien dijo que el “intolerable acto... demuestra una vez más la brutalidad de la guerra de Rusia en Ucrania”.
no te pierdas estas noticias






