El carnaval se toma Río, tras pausa de 2 años

Río de Janeiro, Bra.- Viradouro, escuela de samba campeona de 2020, antes de que la covid silenciara la fiesta dos años, protagonizó este sábado un desfile en el que comparó el carnaval actual con el de 1919, el más animado en la historia de Río de Janeiro, ya que festejó el fin de la pandemia de la gripe española.
El Sambódromo de Río ha sido la sede del desfile desde la década de 1980, y es un símbolo de las festividades del Carnaval de Brasil. Durante la pandemia fue albergue para más de 400 personas sin hogar y también se usó como estación de vacunación.
En una noche en que tres de las seis escuelas de samba que se presentaron en el sambódromo de la ciudad más emblemática de Brasil destacaron en sus desfiles la ancestralidad africana de la población brasileña y la lucha contra el racismo, Viradouro exaltó el regreso del carnaval tras el largo silencio impuesto por la pandemia.
“No hay tristeza que pueda soportar tanta alegría”, fue el nombre del “enredo” (historia) presentado por Viradouro y en el que narró el carnaval de Río en 1919, cuando los cariocas, tras varios meses confinados y en pánico, inundaron las calles para intentar olvidar las 15.000 muertes dejadas por la gripe española en la ciudad.
Los 3.000 integrantes de la escuela procedente del vecino municipio de Niteroi, divididos en 24 sectores y entre seis grandiosas carrozas alegóricas, exaltaron la felicidad del carnaval de 1919 con disfraces coloridos, principalmente de pierrots (figura que simboliza el espíritu festivo del carioca), que sucedieron a los disfraces de calaveras, incluyendo los de los miembros de la “batería” (orquesta), y otros representando las tinieblas, la enfermedad y la muerte.
El regreso de las escuelas de samba del Grupo Especial, cuyos desfiles son considerados el mayor espectáculo del mundo al aire libre, se produjo precisamente el día en que el Gobierno de Brasil declaró el fin de la emer
gencia sanitaria por la covid.
La tradicional escuela del barrio de Tijuca, que utilizó como símbolo de su desfile el emblemático puño cerrado y levantado, relató la lucha de los negros de Río de Janeiro contra el racismo y por la preservación de su cultura.
Mangueira, la escuela de samba más popular de Brasil, homenajeó tres personalidades negras vinculadas a su historia: el compositor Cartola, el cantante Jamelao y el maestro de danza Delegado.
Y Beija Flor, última en desfilar, con un enredo titulado “Ennegrecer el pensamiento”, enalteció las glorias y las historias de los negros en Brasil y su lucha contra el racismo.
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