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Nueva Delhi, India.- La arraigada preferencia por los niños varones en India ha hecho que a nivel estadístico “falten” más de 63 millones de mujeres en todo el país, y más de 21 millones de niñas no son deseadas por sus familias, según el gobierno.
La dispar proporción de hombres y mujeres se debe en gran parte a los abortos selectivos por sexo y a que los niños reciben mejor nutrición y atención médica, según el sondeo económico anual del gobierno. Además, el sondeo publicado el lunes determinó que las “familias en las que nace un hijo son más propensas a dejar de tener hijos que las familias en las que nace una niña”.
Los abortos selectivos por sexo son ilegales en India y los médicos tienen prohibido incluso revelar el género de un bebé, pero es fácil encontrar radiólogos dispuestos a saltarse las normas. La combinación de antiguas creencias y la realidad económica hace que millones de familias indias teman tener hijas.
El nacimiento de un varón es a menudo motivo de celebración y orgullo familiar, mientras que el nacimiento de una hija puede ser un momento de vergüenza e incluso duelo para padres, que miran con temor a las inmensas deudas que tendrán que asumir para pagar la dote de boda.
Hace tiempo que los estudios muestran que las niñas reciben menos educación que los niños en India, tienen una nutrición peor y reciben menos atención médica. Muchas mujeres _incluso mujeres educadas y adineradas_ dicen sufrir una intensa presión, especialmente de sus suegras, para que tengan hijos varones.
La dispar proporción de hombres y mujeres se debe en gran parte a los abortos selectivos por sexo y a que los niños reciben mejor nutrición y atención médica, según el sondeo económico anual del gobierno. Además, el sondeo publicado el lunes determinó que las “familias en las que nace un hijo son más propensas a dejar de tener hijos que las familias en las que nace una niña”.
Los abortos selectivos por sexo son ilegales en India y los médicos tienen prohibido incluso revelar el género de un bebé, pero es fácil encontrar radiólogos dispuestos a saltarse las normas. La combinación de antiguas creencias y la realidad económica hace que millones de familias indias teman tener hijas.
El nacimiento de un varón es a menudo motivo de celebración y orgullo familiar, mientras que el nacimiento de una hija puede ser un momento de vergüenza e incluso duelo para padres, que miran con temor a las inmensas deudas que tendrán que asumir para pagar la dote de boda.
Hace tiempo que los estudios muestran que las niñas reciben menos educación que los niños en India, tienen una nutrición peor y reciben menos atención médica. Muchas mujeres _incluso mujeres educadas y adineradas_ dicen sufrir una intensa presión, especialmente de sus suegras, para que tengan hijos varones.








