A-AA+
Trípoli, LÍBANO (EFE).- Un total de 454 migrantes fueron interceptados en alta mar por la Guardia Costera libia en la última semana y devueltos a este país en guerra pese a estar considerado un puerto "no seguro", informó hoy la Organización Internacional de las Migraciones (OIM).
Todo ellos son arrestados nada más ser desembarcados y trasladados a centros de detención gestionados por milicias armadas, que, según diversas organizaciones internacionales, tienen lazos con las mafias de traficantes y no respetan en su mayoría las condiciones mínimas de seguridad e higiene a pesar de recibir ayudas europeas.
Según esta misma fuente, durante el mismo periodo, 84 personas lograron llegar a la costa italiana desde Libia, 178 perdieron la vida en esta ruta del Mediterráneo central y 222 continúan desaparecidas.
La OIM informó ayer del retorno "voluntario" de 110 ciudadanos sudaneses a su país de origen como parte del programa de retorno humanitario, que retomó hace tres semanas tras suspenderse durante la crisis sanitaria del coronavirus y al que se han acogido desde entonces 1,460 migrantes.
De acuerdo con las estadísticas de este organismo dependiente de la ONU, un total de 8,435 migrantes- entre ellos, 450 menores- fueron interceptados en alta mar en lo que va de año y devueltos "en caliente" a Libia, frente a los 9,225 de 2019.
Además de la guerra civil que desde hace una década ensangrienta Libia, la curva de contagios por la COVID-19 sigue disparada al alza hasta alcanzar oficialmente los cerca de 23,000 casos positivos y 362 fallecimientos.








