Guardia española informa sobre localización de cuerpo de turista mexicano en zona boscosa

Guardia española informa sobre localización de cuerpo de turista mexicano en zona boscosa
Foto: Especial
La insistencia de los equipos de búsqueda fue la clave que permitió localizar el cuerpo sin vida del turista mexicano Jesús Ríos, hallado este martes en la vertiente norte del pico Nabaín, en la provincia española de Huesca.
"Tras casi doce días de búsqueda ampliamos el radio de acción y lo encontramos en una zona apartada de los senderos, muy boscosa, en la que era poco probable que lo localizáramos ya que la lógica nos decía que si hubiera seguido la ruta prevista nunca hubiera llegado allí", señala a EL UNIVERSAL Santiago Gómez, el teniente de la Guardia Civil responsable del operativo.
"Ya habíamos rastreado el lugar varias veces, pero no con tanto empeño porque no lo considerábamos zona caliente", agrega el oficial de la policía militarizada, luego de precisar que el cuerpo del connacional estaba casi cubierto por la vegetación.
La policía no puede dar detalles sobre las causas de la muerte del turista mexicano, ya que el caso está bajo investigación judicial y hay que esperar a los resultados de la autopsia.
"No podemos aventurar nada. Cualquier hipótesis sería muy aleatoria. Quizás tuvo un problema físico y ahí se quedó el cuerpo", indica el encargado del operativo de búsqueda.
Ríos tenía 71 años, estaba jubilado y era originario de Hidalgo. Su desaparición se produjo el pasado 3 de agosto en las cercanías del pueblo de Morillo de San Pietro, en el Pirineo aragonés, después de haber salido a pasear temprano. El mexicano disfrutaba de sus vacaciones y estaba alojado junto a su mujer en la casa de su hija Katya, quien lleva siete años viviendo en España y reside en la localidad de Vió.
Corredor de maratones y en buena forma física a pesar de su edad, Ríos acostumbraba a dar desde muy temprano largos paseos por los alrededores de la aldea. El día de su desaparición, según relatan sus familiares, comentó su intención de caminar hasta Boltaña, un pequeño pueblo que apenas alcanza los mil habitantes, ubicado a unos diez kilómetros de la localidad donde se alojaba.
Tenía la intención de estrenar las botas de montaña que recién había adquirido.
Ríos salió de casa con una cantimplora y sin el celular, ya que al parecer tenía la tarjeta SIM desactivada al encontrarse en el extranjero. Transcurridas varias horas y al comprobar que no regresaba del paseo, sus familiares alertaron de inmediato a la policía.
Durante casi dos semanas y por turnos, más de 500 personas entre Guardia Civil, bomberos, voluntarios y rescatistas mexicanos, reconocieron una extensa área de terreno escarpado, boscoso, repleto de barrancos y zonas de alta dificultad técnica, lo que demoró la localización del cuerpo del connacional a pesar del empleo de perros policiales, un helicóptero y drones de reconocimiento aéreo.
"Los seis rescatistas mexicanos llegaron expresamente de México y trabajaron varios días con nosotros", explica el teniente de la Guardia Civil.
Ríos arribó a España junto a su mujer el pasado 12 de junio para visitar a su hija y hacer turismo con la idea de regresar a México el próximo 9 de septiembre.
Las causas de la muerte del connacional se conocerán tras la autopsia del cadáver que se está llevando a cabo en Boltaña, la localidad de los Pirineos a la que supuestamente se dirigía cuando inició su paseo matinal y a la que finalmente fue trasladado tras perder la vida en la montaña.