Lanzan campaña #RecuperemosLaCiudad en Barcelona

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Lanzan campaña #RecuperemosLaCiudad en Barcelona

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Ante las medidas que concluirán con el confinamiento por la contingencia sanitaria causada por la COVID-19, ha surgido la campaña #RecuperemosLaCiudad, en la cual se pide priorizar a las personas y la movilidad “socialmente justa y ambientalmente sostenible, en detrimento del uso del vehículo privado”.

“Queremos recuperar nuestras ciudades; tener unas ciudades saludables y que cuiden del nuestro clima, porque hace ya semanas que vivimos en estado de alarma, una situación que difícilmente podíamos imaginar hace unos meses”, señala.

En el pronunciamiento de la campaña, se manifiesta que “son momentos muy duros para todos, por las consecuencias de las crisis sanitaria, social y económica que el coronavirus ha desencadenado. Nuestra prioridad como sociedad debe ser garantizar el mínimo contagio, la máxima cobertura médica y la mejor asistencia a la gente que está en situación de vulnerabilidad”.

Este confinamiento nos deja escenas urbanas inauditas: ciudades silenciosas, olores que antes no sentíamos, cantos de pájaros, conversaciones entre vecinos de balcón a balcón; por primera vez en décadas, muchas ciudades cumplen las recomendaciones en calidad del aire que pide la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Por primera vez en los últimos cincuenta años, respirar a Barcelona no nos perjudica la salud, pero es terrible haber tenido que llegar a esta meta por una crisis como la que vivimos, pero nos permite imaginar la posibilidad de vivir en una ciudad sin humos”, añade.

El documento menciona que algunos estudios internacionales evidencian que las zonas con más polución están sufriendo mayores tasas de mortalidad y morbilidad por coronavirus. “La población que lleva años y años respirando un aire contaminado colecciona más patologías respiratorias y cardiovasculares, lo que puede llevar a experimentar los efectos más graves de la COVID-19”.

Menciona la campaña que la energía necesaria para superar el confinamiento surge de maginar cómo será el día de mañana, cuando se nos permita ver a amigos y familiares y podamos volver a pisar las calles con seguridad.

Señala que “la ciudad no volverá a ser la misma”, y se pregunta “¿Qué hacer para que esta nueva normalidad incorpore algún aspecto positivo?”, y entonces larga la idea de “intentar mantener los niveles de contaminación a mínimos, y para eso hay que reducir drásticamente el número de coches y motos que circulan por la ciudad”.

Necesitamos que un porcentaje importante de calles se convierta en un espacio para ir en bicicleta y caminar de forma segura; potenciar la capacidad del transporte público, columna vertebral de la movilidad en nuestras ciudades que debe garantizar el distanciamiento de seguridad.

Argumentan que “la bicicleta debe convertirse en el vehículo prioritario del desconfinamento, al ser el vehículo más limpio y eficiente que permite desplazamientos largos y garantizar el distanciamiento social”.

Y advierte que “no hablamos de vías secundarias o pequeñas supermanzanas, sino de la necesidad de una red de vías sin vehículos de motor, que facilite la movilidad activa entre barrios y entre ciudades, en el caso de las metrópolis urbanas”.

El pronunciamiento menciona que otras ciudades ya lo están llevando a cabo y reservaron muchos kilómetros de calzada para uso exclusivo de peatones y ciclistas, además de mejorar el sistema de transporte público.

Algunos Ayuntamientos como Barcelona, Girona o Vic han presentado acciones en la misma dirección, pero consideran que las medidas propuestas hasta el momento son insuficientes, porque afectan pocas calles y sólo en la zona más céntrica de las ciudades.

A través de la campaña, piden a las administraciones un Plan de Choque urgente para convertir las calzadas en vías prioritarias para peatones y bicicletas, y como medidas de urgencia en el transporte público, la conversión del carril izquierdo en carril preferencial, y garantizar el financiamiento del sistema.