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Los talibanes critican las sanciones de EEUU por coartar la educación femenina

Por EFE

Octubre 15, 2022 11:42 a.m.

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KABUL, Afganistán (EFE).- El Gobierno interino de los talibanes criticó la restricción de visados impuesta esta semana por la Administración estadounidense contra los fundamentalistas que puedan estar implicados en la represión de mujeres y niñas, lo que incluye su negativa a permitir el acceso a la educación secundaria.

"Al igual que el Emirato Islámico (como se autodenomina el Gobierno talibán) no interfiere en los asuntos internos de otros países, exige como un derecho propio la misma postura de los demás países", subrayaron anoche los islamistas en un comunicado.

Las restricciones anunciadas el pasado martes por Estados Unidos, que animó a otros países a que tomen medidas similares para presionar a los islamistas, incluyen también a los familiares directos de los talibanes designados por el Gobierno de EE.UU.

Washington denunció que a pesar de las promesas iniciales de los islamistas, éstos "han emitido y aplicado una serie de políticas o edictos que prohíben que mujeres y niñas participen plenamente de forma efectiva en la vida pública", lo que incluye, en un caso único en el mundo, la prohibición de la educación secundaria femenina.

"Estados Unidos no hace esto por el bien del pueblo de Afganistán, sino que busca excusas para otros fines", respondieron los talibanes a las peticiones de Washington, subrayando que Afganistán es un país independiente con sus propios valores.

Según los fundamentalistas, el país "tiene sus propios principios para administrar su sistema político, cultural, social, económico y educativo, y considera su propia responsabilidad y obligación cuidar de todos los aspectos de la vida de su pueblo".

"No permitiremos que nadie interfiera en ningún aspecto de nuestro sistema", aseguraron los islamistas.

Los talibanes han mantenido la prohibición a la educación secundaria femenina desde que llegaron al poder hace más de un año, a la espera según justificaron de encontrar un modelo de enseñanza para estas jóvenes que se adecúe a la sharía o ley islámica, a pesar de las quejas en el país y de la comunidad internacional.

Estas restricciones se sumaron a otras en un continuo retroceso de los derechos humanos para las mujeres, como la segregación por sexos en lugares públicos, la imposición del burka o la obligación de ir acompañadas de un familiar masculino en trayectos largos.

Pese a que prometieron que habían cambiado, los talibanes han repetido el comportamiento de su anterior régimen entre 1996 y 2001, cuando en base a una rígida interpretación del islam y su estricto código social conocido como pastunwali prohibieron la asistencia femenina a las escuelas y recluyeron a las mujeres en el hogar.