A-AA+
Tel Aviv, Israel.- Decenas de miles de personas protestaron en Tel Aviv en una movilización multitudinaria contra la Ley de Estado Nación israelí, que limita a los judíos el derecho a la autodeterminación y parte de la sociedad considera discriminatoria para las minorías del país.
Entre los asistentes hubo personas jóvenes, familias con niños y sobre todo gente mayor, que comenzaron a juntarse en la céntrica plaza Rabin tras acabarse el shabat, la jornada de descanso judía.
Las calles se abarrotaron de personas que enarbolaron la bandera israelí y de la comunidad drusa, que encabezó el acto, con muchos manifestantes que vistieron camisetas que rezaban: “La Igualdad es un valor supremo”.
La fachada del Ayuntamiento de Tel Aviv, ubicada en la plaza Rabin, se iluminó durante la protesta con los colores de la bandera drusa, formada por cinco rallas distintas de color blanco, azul, amarillo, rojo y verde, un detalle que los asistentes agradecieron, entre los que se vio pancartas que decían, “El pueblo necesita democracia directa”, o “A los hermanos no se les abandona”.
La Ley del Estado Nación, que afirma la identidad exclusivamente judía del país y retira el estatus del árabe como lengua cooficial, generó mucho revuelo entre un gran sector de la población, sobre todo entre la minoría árabe -y en concreto los drusos-, los grupos de izquierda, el mundo académico y cultural e incluso el presidente, Reuvén Rivlin.
Entre los asistentes hubo personas jóvenes, familias con niños y sobre todo gente mayor, que comenzaron a juntarse en la céntrica plaza Rabin tras acabarse el shabat, la jornada de descanso judía.
Las calles se abarrotaron de personas que enarbolaron la bandera israelí y de la comunidad drusa, que encabezó el acto, con muchos manifestantes que vistieron camisetas que rezaban: “La Igualdad es un valor supremo”.
La fachada del Ayuntamiento de Tel Aviv, ubicada en la plaza Rabin, se iluminó durante la protesta con los colores de la bandera drusa, formada por cinco rallas distintas de color blanco, azul, amarillo, rojo y verde, un detalle que los asistentes agradecieron, entre los que se vio pancartas que decían, “El pueblo necesita democracia directa”, o “A los hermanos no se les abandona”.
La Ley del Estado Nación, que afirma la identidad exclusivamente judía del país y retira el estatus del árabe como lengua cooficial, generó mucho revuelo entre un gran sector de la población, sobre todo entre la minoría árabe -y en concreto los drusos-, los grupos de izquierda, el mundo académico y cultural e incluso el presidente, Reuvén Rivlin.








