Mueren siete civiles de una misma familia, incluyendo niños, en ataque de Damasco

Mueren siete civiles de una misma familia, incluyendo niños, en ataque de Damasco

BEIRUT, Líbano (EFE).- Al menos siete civiles pertenecientes a una misma familia murieron, la mitad de ellos niños, por disparos de artillería efectuados por las fuerzas sirias contra la provincia de Idlib, el último bastión opositor en el noroeste del país, en medio de un repunte de la violencia en la región.

La Defensa Civil siria, conocida como "Cascos Blancos", informó en su cuenta de Twitter de que la acción fue perpetrada por las tropas leales al presidente, Bachar al Asad, contra la aldea de Iblin, en el sur de Idlib, y precisó que todas las víctimas mortales son de la misma familia.

De acuerdo con los rescatistas, tres de los fallecidos son menores y al menos otras siete personas resultaron heridas en el ataque.

Por su parte, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos situó en cuatro el número de niños muertos por los disparos de artillería, mientras que las otras tres víctimas mortales son la madre de los menores, un tío y un abuelo de los mismos.

La ONG, con sede en el Reino Unido y una amplia red de colaboradores sobre el terreno, detalló en un comunicado que varios de los heridos, entre los que se encuentra el padre de los menores fallecidos, se encuentran en estado "grave", por lo que el balance de fallecidos podría aumentar en las próximas horas.

El ataque tiene lugar durante la celebración de la sagrada festividad musulmana de Aíd al Adha, en la que los musulmanes de todo el mundo sacrifican carneros y otros animales, y comen su carne para recordar cómo Abraham ofreció la vida de su primogénito a Dios.

"Es el tercer día del Aíd, pese a ello los ataques de artillería continúan en las aldeas del noroeste de Siria con más bajas civiles cada día", lamentó en su cuenta de Twitter el vicecoordinador de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) para la crisis en Siria, Mark Cutts.

Iblin, al igual que otras aldeas ubicadas en el Monte Al Zawya, ha sido objeto en las últimas semanas de un creciente número de ataques por parte de las fuerzas sirias, sin que éstas hayan anunciado públicamente ninguna ofensiva o intensificación de sus acciones contra la provincia.

En marzo de 2020, Ankara, valedora de la oposición, y Moscú, que apoya militarmente a las tropas de Al Asad, pactaron con considerable éxito un cese de hostilidades en Idlib, controlado mayoritariamente por el Organismo de Liberación del Levante, en el que se incluye la exfilial siria de la red Al Qaeda.