logo pulso
PSL Logo

Multitud rodea la sede de RTS en capital serbia

Por EFE

Mayo 28, 2023 03:00 a.m.

A

Belgrado, Serbia.- Decenas de miles de personas, según medios locales, han salido este sábado a las calles de Belgrado para protestar contra el Gobierno y exigir a la televisión pública RTS que informe mejor sobre sus protestas.

Convocados por los partidos de la oposición bajo el lema “Serbia contra la violencia”, los manifestantes marcharon por las calles de la capital antes de dirigirse a la sede de la RTS, que rodearon.

Esta es la cuarta protesta de una fuerte oleada de indignación que desataron dos tiroteos a principios de mes con 18 muertos, la mitad de ellos niños en un colegio, pero la primera que pone el foco en la cobertura informativa de la emisora pública.

Los manifestantes acusan a RTS de no informar adecuadamente de sus acciones y reivindicaciones, por lo que exigen la destitución de sus directivos.

Bajo una lluvia torrencial, los manifestantes marcharon lentamente en torno del edificio de la RTS en el centro de Belgrado, llenando totalmente las calles aledañas.

Muchos llevaban flores en memoria de los niños muertos e insignias con las palabras “buitre” o “hiena”, los términos con los que los funcionarios del gobierno describen a los manifestantes.

Aparentemente bajo esta presión de las calles de la capital, la emisora abrió su principal telediario la tarde de ayer informando sobre la manifestación.

Un día antes, el presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, ofreció diálogo a la oposición, que en las últimas semanas ha organizado multitudinarias protestas.

“Llamo a esos políticos, de quienes pienso lo peor, al diálogo y a conversar. Mis puertas estarán abiertas desde mañana para cada uno de ellos, para que solucionemos problemas en las instituciones del sistema”, dijo Vucic.

Al igual que en las ocasiones anteriores, los manifestantes han vuelto a exigir la dimisión del presidente del país, del ministro del Interior y del director de la Agencia de Información y Seguridad.

También piden destituciones en el órgano regulador de medios electrónicos, retirar la licencia de cobertura nacional a dos emisoras comerciales próximas al Gobierno y el cierre de algunos tabloides, por considerar que “promueven el odio y la violencia”.