A-AA+
Barcelona, Esp.- Los enfrentamientos entre manifestantes y la policía en Cataluña durante tres días consecutivos no provocarán que las autoridades adopten medidas drásticas, afirmó el miércoles el presidente interino del gobierno español Pedro Sánchez, mientras se registraban nuevos disturbios en Barcelona.
El gobierno español responderá con “la firmeza serena de nuestra democracia”, “la unidad de los partidos políticos” y “la proporcionalidad en la respuesta a la violencia”, dijo Sánchez en un discurso televisado.
Mientras Sánchez emitía su postura, decenas de miles de manifestantes chocaban con policías antidisturbios en Barcelona, donde algunos inconformes incendiaron barricadas y vehículos en las calles, y lanzaron piedras, botellas y petardos contra la policía.
La policía también informó de más enfrentamientos en Gerona, una localidad próxima a la frontera francesa.
En los últimos tres días, los enfrentamientos han dejado más de 200 personas lesionadas, incluidos policías. La policía efectuó el martes 29 arrestos.
Las protestas del miércoles tuvieron el patrón de las de días anteriores: multitudes se congregaron durante el día para obstruir arterias y efectuar marchas a fin de exigir la independencia. Después de la puesta del sol, las movilizaciones derivaron en actos de violencia.
En el centro de Barcelona, los manifestantes lanzaron centenares de rollos de papel higiénico de color blanco al aire en una muestra de su molestia por las condenas de prisión. Los organizadores dijeron que los rollos de papel fueron arrojados porque hay mucho que limpiar.
Responsabilizó de los disturbios a “grupos violentos organizados” que buscan que “caigamos en sus provocaciones y alimentemos una espiral violenta”.
Sánchez sostuvo consultas sobre la agitación en Cataluña con otros líderes políticos nacionales en Madrid.
Ante la proximidad de las elecciones generales del 10 de noviembre, algunos de los rivales políticos de Sánchez le exigieron que adopte medidas enérgicas en la conflictiva región.








