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Bangkok, Tailandia.- La violencia sexual perpetrada por las fuerzas de seguridad de Myanmar contra la minoría étnica musulmana rohinya fue tan generalizada y severa que demuestra intento de genocidio y merece ser procesada cómo crímenes de guerra y de lesa humanidad, dijo Naciones Unidas en un informe el jueves.
La Misión Investigadora Internacional e Independiente de la ONU sobre Myanmar dijo que encontró que los soldados del país “de manera rutinaria y sistemática usaron la violación, violaron en grupo y otros actos sexuales violentos y forzados en contra de mujeres, niñas, niños, hombres y personas transgénero en una flagrante violación de las leyes que protegen los derechos humanos internacionales”.
El reporte sobre la violencia sexual y de género en Myanmar cubre a las minorías étnicas kachin y shan en el norte de Myanmar, así como a los rohinya en el estado de Rakhine, en el oeste del país.
El informe, divulgado en Nueva York, indica que la intención genocida de las fuerzas militares de Myanmar hacia los rohinya quedó demostrada al matar a mujeres de dicha comunidad, causando graves daños corporales o mentales a mujeres y niñas rohinya, forzándolas a condiciones diseñadas para causar la destrucción total o parcial de los rohinya, e imponiendo medidas para evitar los alumbramientos dentro del grupo. La violencia contra los rohinya aumentó drásticamente en agosto de ese año, desplazó a más de 700.000 aldeanos rohinya a Bangladesh.








