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Rebrote afecta a los jóvenes en España

Por AP

Agosto 04, 2020 03:00 a.m.

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Sant Sadurní D’Anoia, España.- Igual que la mayoría de los españoles, la joven Emma Gaya pensó que lo peor de la pandemia ya había pasado.

El gobierno había levantado una cuarentena de tres meses luego de que el COVID-19 matase a al menos 28.400 personas y, en un esfuerzo por reactivar la economía, se alentó a la gente a reanudar con cautela sus vidas usando barbijos, lavándose las manos a menudo y conservando una distancia social.

La bocanada de aire fresco no duró mucho.

“Me da mucha pena que podamos volver a estar cómo estuvimos”, expresó Gaya después de hacerse una prueba del virus en una clínica de Sant Sadurni D’Anoia, una localidad próxima a Barcelona. Se hizo el examen porque tuvo fiebre, uno de los síntomas del COVID-19, junto con una tos seca y la pérdida del sentido del olfato.

“Me da mucha pena. Porque creo que lo hicimos bien. Ahora no sé si lo estamos haciendo bien, no sé hasta qué punto podemos estar seguros. No lo sé”.

El 22 de junio, un día después de que se pusiese fin a un estado de emergencia nacional y se permitiese la libertad de movimiento en todo el país, el ministerio de salud registró 125 casos nuevos en 24 horas. Seis semanas después, el viernes 31 de julio, se detectaron 1.525 casos en un día.

El noreste de España es hoy el foco infeccioso de Europa, junto con partes de Rumania, según el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades.

A diferencia de lo ocurrido en los peores momentos, en marzo y abril, cuando el virus causó estragos en las residencias de ancianos y casi desborda la capacidad de los hospitales, hoy la carga recae en las clínicas de barrio. Esos centros de salud tratan de detectar y aislar las nuevas infecciones, que afectan sobre todo a los jóvenes, quienes tanto en España como en todo el mundo están ignorando el distanciamiento social, y a las personas de mediana edad.

La edad promedio de los infectados en España bajó de 63 años a 45, por lo que “la presión sobre el sistema sanitario en estos momentos es baja”, ya que los casos no son tan graves, según el ministro de salud Salvador Illa. Los pacientes jóvenes no presentan síntomas tan severos como las personas de la tercera edad.

España debe ahora encontrar la forma de contener el nuevo brote mientras trata de reactivar su economía.