Riadas arrasan con vidas y la economía belga

Pepinster, Bélgica.- El desbordamiento de dos ríos dejó graves inundaciones en el pueblo belga de Pepinster, uno de los más castigados por las fuertes precipitaciones ocurridas en el país estos últimos días, que afronta la catástrofe con el número de muertos en alza, edificios derrumbados y los comercios destrozados.
“Las víctimas ascienden a seis, treinta y un desaparecidos, y hemos encontrado nueve cuerpos que aún no han sido identificados”, dijo el alcalde de la localidad, Philippe Godin, en declaraciones a Efe, aunque estimó previsible que el balance aumente en las próximas horas.
Frente a su ayuntamiento, inaccesible por la riada, Godin señaló que las autoridades aguardan a que baje el nivel de las aguas, que alcanzó una altura de dos metros y medio, para acceder a los edificios, examinarlos y evaluar la situación.
Tras el derrumbe de una veintena de inmuebles, el jefe del Consistorio, testigo de cómo una casa cedió bajo el torrente, advirtió de que hay otra decena de estructuras que amenazan con venirse abajo y que serán demolidas en los próximos días de manera controlada.
Las grúas despejaban los coches amontonados en las aceras, contra las farolas o los escaparates, aprovechaba para reunirse con los ciudadanos, a los que ve “consternados, aturdidos e impotentes” al haber perdido sus casas, sus negocios, algún ser querido o todo junto.
En una rueda de prensa, el primer ministro belga, Alexander de Croo, declaró duelo nacional el próximo día 20 y anunció que se reducirán las celebraciones por la fiesta nacional de Bélgica del día 21.
Patricia se enteró a través de las redes sociales de que había perdido la peluquería que regentaba, donde ahora “no queda nada”, ni muebles, ni productos de belleza, y cuyas paredes han de ser renovadas lo antes posible
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