Sondeo revela que texanos apoyan políticas migratorias moderadas

Sondeo revela que texanos apoyan políticas migratorias moderadas

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Los residentes de Texas mantienen posturas moderadas en materia migratoria, posición similar a la expresada por el resto de los estadunidenses, según un par de sondeos dados a conocer hoy por el grupo sin fines de lucro Bipartisan Policy Center (BPC).
El BPC, que promueve acciones bipartidistas en el Congreso, realizó dos encuestas sobre el tema migratorio entre marzo y abril pasados.

En la primera se entrevistó a mil personas para determinar lo que los votantes estadunidenses pensaban sobre el sistema de inmigración y qué deseaban que se solucionara del mismo.

La segunda, realizada entre 624 votantes, junto con el Centro Texas-México Mission Foods de la Universidad Metodista del Sur (SMU), fue para conocer lo que los texanos piensan en esa materia.

Las encuestas revelaron que los votantes del país y de Texas apoyan significativamente políticas moderadas en materia migratoria, alejadas de las posiciones radicales de uno u otro lado del espectro político.

Theresa C. Brown, directora de inmigración e iniciativas transfronterizas del BPC, explicó que se escogió a Texas para realizar el segundo sondeo a fin de determinar si esta entidad, una de las mas grandes del país, influenciaba el debate nacional sobre inmigración, o viceversa.

Texas es visto como un estado importante en el debate sobre inmigración por su creciente diversidad, su frontera de dos mil kilómetros con México y su cercanía a temas como el muro fronterizo, el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) y las denominadas ciudades santuario.

Los sondeos mostraron que los texanos comparten muchas de las prioridades que los ciudadanos del resto del país en cuanto a cómo reformar el sistema de inmigración, pero difieren del resto de la nación en cuanto al apoyo a la construcción del muro fronterizo propuesto por el presidente Donald Trump.

Un 51 por ciento de los residentes de Texas, contra un 49 por ciento de los encuestados a nivel nacional, apoya la construcción del muro fronterizo propuesto por Trump.

Sin embargo, los texanos consideran que la construcción del muro es solo un elemento más de la seguridad fronteriza y que ésta debe incluir también el uso de tecnología y de más agentes.

Un 68.8 por ciento de los residentes de Texas cree que los inmigrantes son una parte esencial de la sociedad estadunidense y no solo para su economía, especialmente cuando los extranjeros están dispuestos a demostrar un compromiso para aprender inglés y ser ciudadanos respetuosos de la ley.

"Los texanos están dando la bienvenida a los inmigrantes y quieren que respeten la ley, que trabajen y se asimilen, que se integren a la sociedad", manifestó Brown.

Una clara mayoría de texanos, el 64 por ciento, cree que es posible aprobar una reforma migratoria dentro de los próximos cinco años, una posición más optimista que los ciudadanos del resto del país, donde un 52 por ciento cree que esto puede ser posible.

En tanto que lo que más le preocupa a la mayoría de los texanos (54 por ciento) respecto a la inmigración es la falta de control sobre las personas que están ingresando al país, un porcentaje ligeramente más alto que el 47 por ciento de los entrevistados a nivel nacional que comparten esa preocupación.

En las dos encuestas se indagó sobre los principales factores que deben prevalecer en los inmigrantes para ser admitidos en el país.

El 57 por ciento de los residentes de Texas consideró que “respetar la ley” debe ser un factor prioritario frente al 48 por ciento de los encuestados nacionales.

Asimismo, el 45 por ciento de los texanos y el 41 por ciento de los encuestados a nivel nacional opinaron que los inmigrantes deberían integrarse a la sociedad y aprender inglés.

Los resultados de las encuestas fueron divulgados este viernes en una mesa redonda en el campus de la SMU.

En el evento participaron Teresa Brown, directora de inmigración e iniciativas transfronterizas del BPC; Laura Hall, directora de vinculación legislativa del BPC, y Matthew Wilson, profesor de ciencias políticas de la SMU.