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EL CAIRO, Egipto (EFE).- La jornada de hoy en la provincia siria de Deraa ha transcurrido en medio de una tensa calma, con ataques por parte de las fuerzas gubernamentales contra varias localidades, mientras los mediadores rusos han seguido manteniendo contactos con las facciones rebeldes e islamistas.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos aseguró que las fuerzas leales a Bachar al Asad, que ya controlan un 58% de la región, han tomado las localidades de Al Gariya occidental y Kahil, al este de la provincia, donde también han avanzado en dirección al puesto fronterizo con Jordania de Nasib.
Estos avances gubernamentales se suman a los logrados los pasados dos días en los que la unidades del ejército se hicieron con el dominio de Al Masifra y Al Sahua (este) y Al Yiza y Bushra al Sham (sur), después de la capitulación de los insurgentes que la controlaban,
La ONG también denunció ataques con misiles y proyectiles contra zonas de la localidad de Tafs, situada en el noroeste de Deraa y controlada por los rebeldes.
Sin embargo, apuntó que el régimen no ha realizado incursiones aéreas desde hace 48 horas.
Por su parte, la agencia estatal de noticias siria, SANA, informó de que las unidades del Ejército se incautaron de armas pesadas en varias "guaridas de los terroristas" en las localidades de Al Gariya occidental, Alma y Malihat al Atash.
Asimismo, aseguró que se lanzaron ataques contra la línea de suministros de los "terroristas" entre las poblaciones de Al Yiza y Saida, en el sur en una zona fronteriza con Jordania.
El Observatorio también ha informado de una fuerte explosión en unos almacenes de armas del Ejército sirio, en el norte de la provincia.
El estallido se produjo cerca de las localidades de Al Mahya y Al Layah, dos regiones controladas por las fuerzas de Bachar Al Asad.
Según los activistas, por el momento no ha trascendido si la explosión fue producida por un fallo técnico o si ocurrió como resultado de un ataque. Asimismo se desconoce si hay víctimas.
En este estado de calma relativa han continuado las negociaciones entre Rusia, aliada de Damasco, y las fuerzas opositoras e islamistas, que controlan la región desde 2014.
El Observatorio precisó que los representantes de la oposición intentan lograr todas las garantías posibles, entre ellas un "cese completo y permanente de las hostilidades en Deraa y (la vecina provincia de) Quneitra".
Las facciones armadas que operan en la región mostraron ayer su rechazo a algunos puntos presentados por los mediadores, que estipulaban la entrega del armamento pesado y medio y la evacuación de los insurgentes hacia el norte de Siria, donde todavía quedan zonas en manos de la oposición armada.
La población sigue huyendo de los ataques y el número de desplazados internos en la región asciende a 270.0000 personas, de las cuales 40.0000 se encuentran atrapadas en el desierto en la frontera jordana, aseguró la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
"Este es el mayor desplazamiento en la región desde que comenzó el conflicto", dijo hoy en una rueda de prensa el portavoz Andrey Mahecic, quien matizó que las cifras pueden ir variando.
Por su parte, el Observatorio elevó ayer la cifra total de desplazados en Deraa a los 300.000.
Las fuerzas de Damasco y sus aliados lanzaron el pasado 19 de junio una ofensiva contra las fuerzas opositoras e islamistas en Deraa, donde también opera el Ejército de Jaled bin Walid, vinculado al grupo yihadista Estado Islámico (EI) y que controla un 6,6% del territorio, según datos del Observatorio.
Según el último recuento del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, al menos 132 civiles han muerto en Deraa, incluyendo a 25 menores y 23 mujeres, en los bombardeos y ataques de misiles y artillería por parte de las unidades rusas y del régimen sirio desde el inicio de la ofensiva.








