Tintori dice que amenazan a Leopoldo López con devolverlo a la cárcel

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El dirigente opositor venezolano Leopoldo López, quien cumple una condena de casi 14 años de prisión en arresto domiciliario, es constantemente amenazado por agentes de policía con ser regresado a la cárcel, denunció hoy su esposa, Lilian Tintori.
“Están constantemente intimidando con que se lo quieren llevar otra vez. Mi respuesta como esposa de Leopoldo, como venezolana, como activista de derechos humanos es: ¿Quién se lo va a llevar?. Llévenselo. Leopoldo no tiene miedo”, dijo en una rueda de prensa.

Tintori presentó un resumen sobre la situación actual del líder del partido opositor Voluntad Popular, tras cuatro años y cinco meses de prisión.

Señaló que los agentes que custodian su arresto domiciliario entran armados a su casa para cada cuatro horas tomarle una foto a López, con un periódico del día, dentro de la rutina diaria del dirigente.

“Leopoldo es un preso de conciencia. No solo le violan sus derechos, sino también los de su familia. La casa, la calle donde vivimos están absolutamente controladas por vigilantes del régimen”, recalcó.

Agregó que en los años 2015 y 2016, cuando estaba preso en la cárcel para procesados militares de Ramo Verde, no le permitían ir a misa, coartando su derecho a la libertad de culto.

Tampoco se le permitían el derecho a la correspondencia y era objeto de requisas violentas sin presencia de funcionarios de Ministerio Público, señaló.

“En Ramo Verde Leopoldo estuvo sometido a un régimen de confinamiento solitario en una torre de cuatro pisos”, dijo.

Agregó que en materia de salud se le ha negado el derecho a la asistencia médica de confianza y “hasta este momento nunca hemos visto un informe médico de Leopoldo López".

López fue llevado de la cárcel a su casa en Caracas el año pasado, luego que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) le concedió una orden de carácter humanitario.

Poco después de haber sido enviado al arresto domiciliario fue regresado a la cárcel por un breve tiempo de varios días. Luego volvió a su casa con la prohibición de hacer declaraciones a la prensa.

El dirigente fue condenado por haber instigado las protestas de 2014 contra el Gobierno, las cuales dejaron 43 muertos.