A-AA+
El presidente de Estados Unidos Donald Trump amenazó el sábado con utilizar los poderes de emergencia que le otorga una ley federal poco conocida para obligar a las empresas estadounidenses a acatar su “orden” de cortar lazos con China en medio de una guerra comercial entre las dos naciones.
El anuncio de China de que elevaba los aranceles sobre importaciones estadounidenses por valor de 75,000 millones de dólares enfureció a Trump.
El presidente estadounidense dijo en un tuit que a las empresas estadounidenses “se les ordena por la presente empezar a buscar inmediatamente una alternativa a China”. Posteriormente aclaró que amenazaba con recurrir a la Ley de Poderes de Emergencia Económica Internacional.
Mientras economistas, presidentes de grandes compañías y medios de comunicación trataban de descifrar el posible impacto de esa exigencia emitida por tuit, Trump dio una pista sobre cómo podría ejecutar esa medida: mediante la ley estadounidense de poderes económicos en emergencias internacionales, aprobada en 1977, cuyos blancos son terroristas, regímenes deshonestos y narcotraficantes.
Esa ley podría permitir a Trump evitar transferencias futuras de fondos a China, pero para ello tendría que declarar antes "que existe una emergencia nacional" relacionada con ese comercio, explicó una profesora de Derecho y comercio en la universidad de Georgetown, Jennifer Hillman, al diario The Washington Post.
El Congreso tendría el poder de anular esa declaración, e incluso si no lo hiciera, la orden de Trump seguiría sin "tener autoridad sobre todas las inversiones estadounidenses que ya se han hecho en China", puntualizó Hillman.
Trump también podría espolear un éxodo de algunas compañías de China mediante un aumento todavía mayor de los aranceles a los productos chinos, o negándoles la participación en contratos federales, según expertos consultados por el Post.








