Lima, Perú.- Casi un centenar de migrantes venezolanos que afirmó no encontrar oportunidades para trabajar en Perú esperaba tomar un vuelo de regreso a Caracas en un inusual viaje financiado por el gobierno del presidente Nicolás Maduro.
El regreso parecería atípico ante un éxodo sin precedentes en la historia Venezuela, cuya economía es cada vez más agonizante y según el Fondo Monetario Internacional podría cerrar el año con una inflación de hasta un millón por ciento. Para algunos la situación es tan dura que una creciente cantidad de personas se han mostrado dispuestos a migrar incluso caminando rumbo a otros países de la región.
Los migrantes, entre los que se encontraban 22 niños, se reunieron en la víspera en dos hoteles cercanos a la embajada de su país en Lima donde almorzaron, cenaron y prepararon maletas. Luego, la mañana del lunes fueron en dos buses hasta el principal aeropuerto de Lima donde contaban las horas para regresar a Venezuela en un avión de la estatal Conviasa, confirmaron autoridades de la embajada venezolana que prefirieron el anonimato por no estar autorizados para declarar.
Los retornantes coincidieron en que esperaban soportar terribles dificultades en su propio país.
Desde el sábado Perú exige pasaporte para permitir el ingreso. Naciones Unidas estima que 2,3 millones de venezolanos han huido desde 2014 de su país.
El regreso parecería atípico ante un éxodo sin precedentes en la historia Venezuela, cuya economía es cada vez más agonizante y según el Fondo Monetario Internacional podría cerrar el año con una inflación de hasta un millón por ciento. Para algunos la situación es tan dura que una creciente cantidad de personas se han mostrado dispuestos a migrar incluso caminando rumbo a otros países de la región.
Los migrantes, entre los que se encontraban 22 niños, se reunieron en la víspera en dos hoteles cercanos a la embajada de su país en Lima donde almorzaron, cenaron y prepararon maletas. Luego, la mañana del lunes fueron en dos buses hasta el principal aeropuerto de Lima donde contaban las horas para regresar a Venezuela en un avión de la estatal Conviasa, confirmaron autoridades de la embajada venezolana que prefirieron el anonimato por no estar autorizados para declarar.
Los retornantes coincidieron en que esperaban soportar terribles dificultades en su propio país.
Desde el sábado Perú exige pasaporte para permitir el ingreso. Naciones Unidas estima que 2,3 millones de venezolanos han huido desde 2014 de su país.








