Vladimir Putin prepara nuevo escenario bélico

Moscú/Leópolis.- El presidente ruso, Vladímir Putin, prepara un nuevo escenario bélico, según Ucrania, quien sospecha que los bombardeos aéreos de los últimos meses son sólo una brutal maniobra de desgaste con vistas a la gran ofensiva que los rusos lanzarán a principios del próximo año.
Para ello, Putin visitó el mando operativo conjunto y se reunió con la plana mayor del Ejército que combate en el país vecino, informó el sábado el Kremlin.
Ucrania cree que, pese a los reveses en las regiones de Járkov y Jersón, el líder ruso sigue sin renunciar a los maximalistas objetivos iniciales de la campaña militar, que incluyen “desnazificar” toda Ucrania.
Desde el nombramiento del nuevo comandante de las fuerzas rusas en Ucrania, Serguéi Surovikin, la estrategia ha sido la de ganar tiempo para instruir a los 300.000 reservistas movilizados por Putin en septiembre.
El propio presidente reconoció que sólo 77.000 han entrado a formar parte de las unidades de combate, mientras el resto continúa su entrenamiento en territorio ruso.
El invierno no será un obstáculo para las acciones ofensivas de uno u otro bando, como ya ocurriera en enero-febrero de 2015, cuando la derrota ucraniana en Debáltsevo llevó la firma de los Acuerdos de Minsk, según el Instituto para el Estudio de la Guerra.
La congelación de suelo debido a la nieve y las bajas temperaturas únicamente acelerarán el avance de las brigadas motorizadas rusas y ucranianas.
KIEV, OBJETIVO RUSO
A principios de esta semana, el ministro de Exteriores de Ucrania, Dmytro Kuleba, aseguró que Rusia lanzará una “gran ofensiva” a finales de enero o en febrero con el fin de conquistar nuevos territorios y adujo que el Ejército ruso ha estado trasladando durante las últimas semanas armamento pesado al frente, especialmente en Lugansk.
Le secundó el jefe del Estado Mayor, Valeri Zaluzhny, quien consideró enero el peor de los escenarios para Kiev y marzo, el menos malo.
“No dudo de que de nuevo (los rusos) avanzarán hacia Kiev”, comentó a “The Economist”.
Admitió que la movilización rusa, aunque desorganizada y criticada en casa, “funcionó” y ha permitido a Moscú, sino levantar la moral, sí dar descanso a las tropas que llevaban meses combatiendo en Ucrania.
“El zar les dijo que vayan a combatir y combatirán. He estudiado las dos guerras chechenas. Fue igual. Puede que no estén muy bien equipados, pero, de todas formas, representan un problema para nosotros”, aseguró.
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