CELULARES, REDES Y COMUNICACIÓN

Cuando a principios de este siglo XXI se popularizaron los teléfonos celulares, aunque cada llamada salía cara, estos portátiles parecían ser una glamorosa solución para estar todos conectados y seguros. Padres con los hijos, amigos, empresas, empleados, vendedores, etc. etc. Una maravillosa tecnología futurista para la comunicación en el nuevo milenio. Mas aun, luego aparecieron los smartphones, con archivos multimedia, conexión a internet y las redes sociales. Todo joven quería tener uno, de diseño elegante y gran capacidad de almacenamiento. Facebook admitía un scroll infinito de posibilidades, Messenger permitía diversificar temas y acceder a todo tipo de información, libros películas... Para 2012 más de la mitad de los jóvenes ya poseían su smartphone y el mundo entero parecía estar a su alcance.
No obstante, paralelamente empezaron a ocurrir cosas extrañas, las tasas de depresión y ansiedad en adolescentes aumentaron entre un 130% a 150%. Como lo describe el Dr. Jonathan D. Haidt de la U. de New York; en su famoso libro "La Generación Ansiosa"
"Como si hubiera sido un traicionero experimento social, millones de jóvenes empezaron a mostrar dificultades en concentrarse, les era difícil terminar de leer un capítulo de libro y experimentaban una misteriosa angustia sin saber de dónde venía". La natural y necesaria valoración social se basaba solo en imágenes y frases ingeniosas reenviadas, sin sentirse reales, todo podía decirse y prometerse sin ningún respaldo en los hechos.
En las redes sociales, niños y adolescentes buscaban conexiones humanas, difíciles de lograr en el mundo digital. Recordemos que la vital socialización, en nuestra especie había evolucionado en pequeñas tribus, donde para pertenecer a ellas se requerían valoración y conexiones interpersonales ganadas con gran esfuerzo, con hechos, carácter y personalidad. Muy al contrario, las luminosas pantallas llenas de hipocresía daban y devolvían solo un reflejo distorsionado de apariencias superficiales.
¡Sigue nuestro canal de WhatsApp para más noticias! Únete aquí
Curiosamente en una entrevista, Sean Parker ejecutivo Facebook, admitió haber utilizado conceptos y técnicas de valoración social para el atractivo diseño de esta red. Admitió el diseño de un sistema para explotar vulnerabilidad emocional humana; con el objetivo de consumir la atención por la valoración social de ser visto y apreciado. Irónica e ingenuamente, los padres, arrastrados por la publicidad y mercadotecnia, pensaban que celulares, Ipad´s y demás, pertenecían al futuro próximo y alentaron a sus hijos a utilizarlos incluso sacrificando tiempo de convivencia familiar. Y así, la Gen Z atravesó toda su adolescencia con un celular en la mano.
? Los smartphones, celulares con acceso a internet, multitareas, con aplicaciones para todo y acceso a las redes sociales, afectaron la adolescencia de la generación Z.
Estudios en neurofisiología, con FMRI, revelaron el propio diseño de las aplicaciones y redes sociales que al ser utilizadas ocasionaban en el individuo una descarga de Dopamina, la hormona de la anticipación a un posible placer, similar a la incertidumbre que siente un apostador al girar la ruleta o una maquina tragamonedas. De igual manera, un joven espera ansiosamente el número de vistas o "likes", sobre lo que ha publicado.
Al darse cuenta que se evalúa solo su imagen superficial, como si fuera un producto comercial o de moda, manifiesta lógica frustración e inseguridad. El cerebro adolescente que no sabe que es conectar con otra persona, los algoritmos explotan y proporcionan estímulos que nunca aparecerán en la vida real. El solo objetivo comercial es mantener atención. Mientras ofrecen opciones y estímulos crecientes, así nuestras redes se renuevan automáticamente y las notamos diferentes cada pocos meses. El cerebro emocional se acostumbra y requiere contenidos cada vez más intensos y estímulos más rápidos.
Conectar, o platicar de un tema importantes entre humanos es complicado. Argumentar, defender una idea, requiere carácter, considerar tener cierto derecho moral. En una comunicación efectiva, de temas críticos, complejos, importantes, decisivos para los interlocutores, no solo son palabras lo que se intercambia, también son tonos de voz expresiones, lenguaje corporal, sostener miradas.
? Las personas buscan la instintivamente la necesaria aprobación de su grupo o tribu ancestral de su conducta. Al darse cuenta de la hipócrita retroalimentación de las redes, sufren frustración y desanimo.
Todo esto requiere práctica, experiencia, superar timidez, hilar ideas correctamente, pero con plataformas como WhatsApp, no se hace esto, solo se escribe evitando otro tipo de comunicación paralela. Las aplicaciones que solo buscan ser utilizadas se hacen cómplices escondiendo, disimulando, facilitando la hipocresía y destruyendo una comunicación que podría ser sincera.
Yuval N. Harari, autor de "Sapiens" y "Nexus" que tratan de nuestra sociedad actual, dice que el personalmente utiliza un Smartphone para citas, banco, o emergencias, pero evita ser utilizado, por las ofertas mentirosas, creer en las "fake news" o depender de las adictivas redes sociales para relacionarse. Cuidando mucho ocupar su tiempo y atención en algo realmente importante.
Jordan B. Peterson, comenta que los algoritmos buscan capturar la atención de los niños en un sistema donde la censura solo prohíbe contenido sexual o violento, pero deja libre el total secuestro de la atención infantil y juvenil por los algoritmos, charlatanes, bulos y mentiras ante la total indiferencia de los investigadores y comunicólogos de nuestras universidades.
Recomiendo ampliamente seguir a los autores e investigadores mencionados, sobre este importante tema, que afecta a niños y jóvenes, ante una tecnología tan publicitada que pareciera prometer tanto, pero puede terminar perjudicando a la profunda naturaleza humana.
Sobre la tecnología y la condición humana, recomiendo la película española, (disponible en YouTube) "El Método Gronholm" de cómo puede utilizarse la tecnología impersonal, para el manejo sutil y profundo de las personas en la selección de un director ideal para una corporación neoliberal.
Hoy en día, otra vez estamos emocionados con la inteligencia artificial, como si fuera algo mesiánico que vendrá a solucionar nuestros problemas...hay que recordar que inteligencia no es igual a verdad. Inteligencia es solo la habilidad para identificar un objetivo y solucionar series de problemas hasta realizarlo. La humanidad se considera la especie más inteligente de la Tierra, sin embargo, ha sido la más equivocada y engañada. Prácticamente toda nuestra historia ha sido una serie de equivocaciones, engaños, fracasos y falsas ilusiones. Según los hechos, hemos resultado una especie crédula y poco inteligente
no te pierdas estas noticias








