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Crimen aprovecha las rutas migratorias

Por EFE

Diciembre 23, 2021 03:00 a.m.

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Ciudad de México.- El crimen organizado ha aprovechado la crisis migratoria en México para hacerse de un jugoso negocio que ronda entre los 3.000 a 5.000 millones de dólares anuales, según estiman expertos en migración y narcotráfico.

La tragedia del pasado 9 de diciembre en Chiapas, en donde 56 inmigrantes murieron por la volcadura de un camión en el que viajaban hacinados, ha puesto de relieve la dimensión “del tráfico de personas a manos del crimen organizado, un problema al que no se le ha puesto atención”, explicó Gabriela de la Paz, académica del Departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales del Tecnológico de Monterrey.

De los grupos que se lucran de las oleadas migratorias se sabe poco “pero hay claves” que indican que se trata de toda una maquinaria con una gran capacidad de operación en todo el territorio mexicano y de países de Centroamérica, apuntó Samantha Pérez, experta en crimen organizado y política de drogas.

Cárteles como los Zetas y el Cártel del Golfo ya han estado bajo la lupa de la Fiscalía federal de México en los últimos años por el secuestro y asesinato de migrantes en el noreste mexicano y las noticias sobre la liberación de centroamericanos en casas de seguridad del crimen organizado son cada día más habituales.

“Los migrantes antes pagaban una cuota al coyote, ahora ese dinero representa un derecho por cruzar por un territorio controlado”, señaló Pérez.

En 2012 el costo promedio para cruzar no superaba los 3.000 dólares, pero el precio se ha disparado a cantidades que llegan a superar los 15.000 dólares.

Las estimaciones más conservadoras indican que alrededor de 30.000 personas intentan mensualmente atravesar México para llegar a Estados Unidos con el que los grupos delictivos mueven un negocio de hasta 5.000 millones de dólares.

El accidente en Chiapas es un “descriptor fantástico” del escenario al que se ha enfrentado México con las últimas olas migratorias, ya que se mezcla “la gran capacidad operativa” del crimen organizado y “las complicidades” de las autoridades.

“¿Cuándo hemos visto que México desmantele una de estas redes de tráfico de personas? Esto se ha convertido en un negocio millonario que no ha encontrado ninguna oposición”, insiste Gabriela de la Paz.