Hallan cuerpos de curas y guía

Enorme despliegue de las fuerzas de seguridad en Cerocahui, Chihuahua, ayudó a su localización

Hallan cuerpos de curas y guía

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Cerocahui, Chih.- Las autoridades localizaron este miércoles los cuerpos de los dos sacerdotes jesuitas y el guía turístico asesinados el lunes en el municipio de Urique, en el estado de Chihuahua, donde continúa la búsqueda del presunto asesino.

"El día de hoy gracias a un esfuerzo extraordinario de la fiscalía general el estado (...) hemos logrado localizar y recuperar, y esto comprobado por medicina forense, los cuerpos de los sacerdotes jesuitas de Javier Campos y Joaquín Mora, y del guía de turistas Pedro Palma", dijo la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, desde Cerocahui, municipio de Urique.

El fiscal del estado de Chihuahua, Roberto Fierro Duarte, informó que los cuerpos de los dos sacerdotes jesuitas y el guía de turistas fueron ubicados en la zona conocida como Pito Real, la cual está sobre la carretera entre San Rafael a Creel en Chihuahua.

La tarde del lunes, los sacerdotes Javier Campos Morales, de 79 años, y Joaquín César Mora Salazar, de 80 años, intentaron auxiliar y brindar protección a un hombre que entró a la iglesia huyendo de personas armadas, por lo cual fueron asesinados.

Después del ataque los cuerpos fueron retirados de la parroquia Francisco Xavier en localidad de Cerocahui, en Chihuahua, lo que provocó la indignación de la sociedad mexicana.

Los pobladores, que no quieren hablar ante las cámaras, solo comparten que lamentan la muerte de los sacerdotes y aseguran que eran muy queridos en el pueblo.

La violencia en la sierra no es nueva, pero la situación se agravó recientemente, explicó por su parte el padre Pedro Humberto Arriaga, superior de los jesuitas asesinados y amigo de Campos desde que eran estudiantes.

Para el padre Ávila una de los principales problemas es la impunidad, que no sólo existe en la Sierra Tarahumara, donde en el último lustro han sido asesinados defensores de derechos humanos, indígenas, ecologistas, una periodista y el turista estadounidense. A su juicio, afecta a todo el país, "es cada vez más descarada" y se une a la ineptitud para contener la violencia. "Ya estamos hartos", sostuvo el párroco.

La localidad de Cerocahui amaneció este miércoles blindada. Decenas de elementos del Ejército Mexicano, de la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE) de Chihuahua se desplegaron desde temprana hora. El templo de la comunidad estuvo cerrado. Una cinta amarilla con la leyenda "prohibido el paso" estaba amarrada en la reja y al fondo se veía la iglesia, convertida en escena del crimen, sin gente ni movimiento.

En las calles principales del pueblo, las patrullas y los vehículos militares dominaban el panorama. Los agentes de la SSPE recorrieron el pueblo mientras un helicóptero sobrevolaba el lugar.