LA HERENCIA DE DARWIN

A principios del siglo XIX ningún naturalista o biólogo podía explicar de dónde salieron tantos diferentes tipos de animales y plantas en el mundo. El origen de las especies era el "misterio de misterios". En las universidades existían cursos de "Teología Natural", para explicar ese y otros fenómenos con mitos religiosos y lógica teórica. Se estudiaban argumentos como: "Si uno encuentra un reloj en el bosque, implica la existencia de un relojero diseñador" y por tanto, se necesitaba de un poderoso diseñador divino para crear algo tan complejo como los seres vivos. Estudiar biología se limitaba a nombrar y clasificar especies o encontrar beneficios y utilidad de cada ser viviente para los privilegiados humanos; nada de investigar orígenes, o especular si los animales podrían sentir emociones o tener alma; a eso se le llamaba antropomorfizar, era anticientífico y era casi una herejía especular al respecto.
Al joven Charles Darwin, inquieto aventurero, de familia burguesa, de la intelectualidad inglesa de la época, solo lo inquietaba haber abandonado sus estudios de medicina en Edimburgo y posteriormente los de Teología en Cambridge. Antes que estudiar una carrera, prefería vivir la naturaleza, entenderla a su modo recorriendo las costas y montañas del sur de Inglaterra coleccionado escarabajos, conchas, rocas y fósiles. El libro de Charles Lyell "Principios de geología" lo tenía fascinado, se enteró que la Tierra, montañas y océanos tenían millones de años de existir. Y que cada individuo actual podía tener millones de antepasados diferentes que tuvieron una sucesión de antepasados que también sobrevivieron.
Fue una increíble oportunidad que, en 1831 a sus 22 años, Charles pudiera embarcarse como naturalista, ayudante sin carrera oficial y sin sueldo, en la fragata HMS Beagle que daría la vuelta al mundo cartografiando las costas. En sus varias escalas y estancias Darwin exploró y observó maravillado, miles de especies. Pero la mente científica debe ir más allá del asombro, tratando de encontrar cadenas de causas y patrones, para dar sentido lógico a las observaciones.
Al visitar las islas Galápagos, cercanas a Ecuador; Darwin observó que cada isla tenía su propia especie de tortuga, iguana y ave. Todas claramente parecidas a las del vecino continente americano. Dedujo que miles de años atrás algunos antepasados habían arribado a las islas, en un árbol arrancado por algún huracán; y se habían adaptado a su nuevo medio isleño. En miles de generaciones y diferencias acumulándose, terminaba por aparecer una nueva especie; con cierto parecido pero un poco diferente a la original.
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El Origen de las Especies, su famoso y polémico libro, se basa en que al igual como hacen los criadores de palomas o razas de perros seleccionando las características que desean lograr para crear una raza, velocidad, pelaje llamativo, etc. La naturaleza, a su vez, "selecciona" automáticamente a individuos con rasgos favorables para sobrevivir, y reproducirse en determinados ambientes; heredando esas convenientes características a su descendencia. Los que poseen características desfavorables simplemente mueren.
El origen de las especies toma el concepto de T. Malthus que los seres se reproducen de manera geométrica, mientras sus recursos son limitados, lo que resulta en una terrible lucha por la supervivencia, un campo de batalla. El proceso de selección natural, donde solo sobrevive el más apto, es terriblemente cruel. Es una absurda contradicción religiosa el afirmar que algún dios bueno o amoroso pudiera diseñar tan cruel y malévolo modo para producir seres complejos que lo adoren.
La evolución de las generaciones implica que, con solo leyes físicas y químicas universales, en un medio ambiente estable y tiempo para muchos cambios y generaciones, se pueden originar especies de animales extraordinarios, con intrincados cerebros, generando emociones, sentimientos y consciencia. Sin dioses a los cuales agradecerles nada.
En su libro "El origen de las especies" de 1859 Darwin explica, con ejemplos y evidencias claras, el proceso de selección natural del cual nosotros también somos producto. Todos deberíamos leerlo para conocer las razones ancestrales de nuestros instintos y emociones. Igual de reveladoras son sus otras obras: "Expresión de las emociones en el hombre y los animales" de 1872 y "El origen del hombre" 1871. Recomiendo la censurada película: "El viaje de Darwin" ("Creation") del 2009; donde se muestra el conflicto del científico para publicar sus conclusiones que contradecían las creencias religiosas de la época.
Es fascinante observar animales y plantas a nuestro alrededor identificando sus características y conductas, para adaptarse a su medio actual y cuidando a su progenie con dedicación y heroísmo.
Es indignante la inexistente educación y divulgación de las especies y la biología evolutiva en nuestro país, este alejamiento de la naturaleza por parte de la sociedad, sin cultura biológica elemental, ha ocasionado indiferencia ante la destrucción de poblaciones de animales que antes veíamos por todas partes, ante la escasa protección de nuestras áreas silvestres y ante el tráfico ilegal de animales y plantas, patrimonio de todos los mexicanos, sin que nadie diga nada.
? En el HMS Beagle, Darwin circunnavegó el mundo durante cinco años, observando y coleccionando nuevas especies en diversos ecosistemas, e investigando las causas de su distribución geográfica.
? Rasgos como el pico del pinzón original, (Geospiza sp.) evolucionaron, según el alimento disponible, en formas y especies diferentes, desde los que llegaron a las islas Galápagos, arrastrados por huracanes millones de años atrás.
? Las variaciones acumuladas a lo largo de millones de generaciones crearon especies que siguieron evolucionando en más especies, formando un "árbol genealógico" para cada especie actual.
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